
Gran yacimiento fósil en Córdoba
El descubrimiento obligaría a revisar las teorias sobre cambios climaticos
1 minuto de lectura'
El hallazgo de un reservorio de fósiles en las sierras cordobesas, que podría ser uno de los más grandes del mundo, obligaría a replantear diversas teorías paleontológicas, revelaron investigadores de la Universidad Nacional de Córdoba.
El descubrimiento se produjo en el interior de una explotación minera de piedra caliza, en la zona de La Calera, en el Valle de Calamuchita, a 150 kilómetros de Córdoba. Los investigadores se sorprendieron al descubrir que el sitio contiene hasta 30 huesos por cada kilo de sedimento.
En realidad, las expediciones a la zona comenzaron hace cinco años, pero sólo ayer se hicieron públicos sus resultados. El investigador Adán Tauber aseguró que se trata de un fenómeno geológico nunca visto en la región, por la cantidad de restos encontrados. Dichos restos, que pertenecen a ranas, caracoles, iguanas y mamíferos varios que habitaron la región hace más de tres millones de años, no incluyen fósiles de dinosaurios. Los reptiles gigantes se extinguieron mucho tiempo atrás, hace 65 millones de años.
A partir de una resolución de la Dirección de Minería, el lugar no puede ser explotado y sólo pueden acceder a él investigadores y autoridades. Sin embargo, los restos corren peligro, ya que están a la intemperie y resulta casi imposible frenar la depredación de los curiosos.
En una explotación minera de las sierras cordobesas, a 150 kilómetros de esta ciudad, descubrieron el mayor yacimiento paleontológico del país. El hallazgo podría hacer replantear teorías paleontológicas conocidas, informó el investigador Adán Tauber, que integró el equipo que hizo el descubrimiento.
Los científicos encontraron una importante concentración de restos de vertebrados fósiles, que constituye un fenómeno geológico nunca visto hasta el momento en la región.
El descubrimiento permaneció mantenido en reserva durante cinco años por investigadores y funcionarios. Se produjo en el interior de una explotación de piedra caliza del departamento Calamuchita, cerca del paraje Las Caleras, y salió ahora a la luz, luego del inventario realizado por el geólogo Fabián Leynaud, como parte de un proyecto de investigación aplicada de la Universidad Nacional de Córdoba.
Según declaró el paleontólogo Tauber, se contabilizaron hasta 30 huesos de animales de entre tres y cuatro millones de años por kilo de sedimento. Además, los restos aparecieron en el interior de cavernas, moldeadas a lo largo de miles de años por un inédito fenómeno para la región, conocido como "proceso de carstificación".
Cambios ambientales
Ese tipo de procesos es propio de las zonas cálidas intertropicales, donde el agua y el calor disuelven con mayor facilidad las piedras calizas y generan cuevas subterráneas, y los fenómenos más grandes se han registrado a orillas del Mediterráneo.
Tauber, que viene estudiando el fenómeno desde 1996, indicó que la rareza es tal que ni siquiera se enseña en las universidades y nunca fue descripto en trabajos científicos. "Esta formación y el tipo de fósiles indican que por esa época el clima de este sector era muy cálido, y este hecho va a reformular muchas teorías".
El hallazgo tal vez obligue a replantear las hipótesis y visiones de los científicos sobre los cambios ambientales, la localización de fósiles y las variaciones climáticas.
Tauber informó que los vertebrados que allí vivían eran de hábitos cavadores, y de tamaño chico y mediano, de tal manera que el más grande encontrado fue un peludo de 1,80 metro. Además, las investigaciones registran una alta diversidad de especies: se hallaron unas 30 en los estudios preliminares.
Los restos fósiles que presentan roturas nuevas por efecto de las explosiones de la mina son de ranas, sapos, caracoles, iguanas y mamíferos como ratones, comadrejas, y antecesores del grupo de las vizcachas, las maras y los carpinchos. El estado de conservación de esas piezas es muy bueno.
En uno de los extremos de la caverna se detectó otro hueco, también lleno de fósiles, pero de animales más grandes. "Esto nos lleva a suponer que la caverna tenía varias entradas y las formas de relleno en unas y otras fueron distintas", explicó Tauber.
A partir de una resolución de la Dirección de Minería, la zona no puede ser explotada y tampoco pueden acceder visitantes, con excepción de los investigadores y autoridades. A su vez, la Dirección de Patrimonio Cultural declaró ese sector como área de valor. Sin embargo, los restos corren peligro porque están a la intemperie y es difícil frenar a los curiosos que, según se supo, ya se han llevado algunas piezas de importancia.
La semana próxima, nueve estudiantes de las carreras de Geología y Ciencias Biológicas de la Universidad de Córdoba comenzarán las tareas de investigación en el sitio, con la coordinación de Tauber.
El especialista reveló que se harán estudios para conocer el tipo de fósiles, y a partir de eso sacar conclusiones paleoclimáticas y paleoambientales.




