
¿Hacés scroll infinito para relajarte? Podría estar haciéndote sentir peor
Un nuevo estudio sugiere que pasar más tiempo en internet puede hacerte sentir más irritable y estresado. Pero existen formas de reducirlo
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WASHINGTON.- Si querés desconectar y relajarte después de un día largo, es posible que recurras a las redes sociales, a las compras en línea o a jugar en tu teléfono. Sin embargo, un nuevo estudio sugiere que estas actividades podrían estar estresándote aún más.
La investigación publicada el miércoles en la revista PLOS One concluye que los usuarios de internet “problemáticos” están más estresados, tienen un estado de ánimo más bajo y se sienten más tentados a usar internet que otros. Los investigadores definen el uso problemático de internet como aquel que causa una angustia significativa o que conduce a “descuidar áreas importantes de la vida como las relaciones o el trabajo”.
Pero ¿la gente usa más internet porque está más irritable, o está más irritable porque pasa más tiempo conectada?
“Parece que estamos en un círculo vicioso”, señaló Andreas Oelker, estudiante de doctorado en psicología en la Universidad de Duisburg-Essen y uno de los autores del estudio, que se llevó a cabo en Alemania. “Si estás de mal humor, intentás mejorar tu estado de ánimo usando internet, pero no ayuda mucho. Entonces, lo usás más y más y más”.
Por qué recurrimos a internet para aliviar el estrés
Internet está lleno de tentaciones y las aplicaciones están diseñadas para mantener nuestra atención. Un análisis de The Washington Post mostró cómo TikTok atrapa a sus usuarios al ofrecer un flujo interminable de clips de video personalizados. Algunos de esos videos pueden ser entretenidos o informativos, pero los usuarios suelen pasar muchas más horas al día en la aplicación de las que desearían. Y es difícil parar porque siempre hay más contenido.
“Podés tener la expectativa de que mejorarás tu estado de ánimo si mirás videos divertidos o lo que sea. Y eso realmente ayuda a corto plazo”, dijo Silke Müller, investigadora posdoctoral en la Universidad de Duisburg-Essen y coautora del estudio.
El problema, explicó, es que hay muchas otras cosas en las redes sociales además de videos divertidos. Es probable que también te cruces con noticias estresantes o publicaciones de conocidos que conducen a una dolorosa comparación social.
A veces podés sentir alivio después de revisar tu teléfono, y otras veces podés sentirte peor. Los investigadores también notaron que cuanto más tiempo pasás en línea, más oportunidades perdés para realizar actividades como dormir, tener pasatiempos, socializar o trabajar.
En el estudio, los investigadores entrevistaron a 900 personas sobre sus hábitos en línea en cuanto a juegos, consumo de pornografía, compras y uso de redes sociales. Su uso de internet fue clasificado como “no problemático”, “riesgoso” o “patológico”. Aquellos que pasaban tanto tiempo en línea que descuidaban sus relaciones u otras actividades, tenían problemas para controlar su comportamiento o seguían haciéndolo a pesar de las consecuencias negativas, fueron considerados usuarios problemáticos.
Luego, durante los siguientes 14 días, los participantes respondieron encuestas cada noche sobre su día, su estado de ánimo, sus niveles de estrés y el tiempo que pasaron en línea. Los usuarios no problemáticos podían pasar una hora en una aplicación de redes sociales o en un sitio de juegos en línea, mientras que los usuarios problemáticos podían pasar de dos a cuatro horas o incluso más. Pero los investigadores enfatizaron que el tiempo pasado en línea no era necesariamente un problema si la persona se sentía en control de su comportamiento y esto no la llevaba a descuidar otras actividades.
Los investigadores descubrieron que los usuarios problemáticos tenían un estado de ánimo más bajo y que su uso de internet los llevaba a descuidar otras actividades como el trabajo, los estudios o incluso la higiene.
Una limitación del estudio es que se basó en datos autoinformados, lo que requería que las personas recordaran con precisión cómo se sentían a lo largo del día y cómo usaban internet.
Otra conclusión notable es que los investigadores descubrieron que la tentación de mirar internet era más poderosa que el placer obtenido del tiempo pasado en línea. A veces hacía que la gente se sintiera mejor y otras veces peor.
“No recomendaría que esta sea la mejor actividad para mejorar el estado de ánimo”, dijo Oelker.
Por qué es difícil mantenerse desconectado
Parte de lo que hace que los juegos en línea y las redes sociales sean atractivos es que las recompensas son inconsistentes. A veces ganás (quizás ves un video divertido). A veces no (terminás haciendo doomscrolling o viendo imágenes que te hacen sentir peor).
“La incertidumbre es emocionante”, dijo Ayelet Fishbach, profesora de ciencias del comportamiento en la Booth School of Business de la Universidad de Chicago. En su investigación, ella y sus colegas descubrieron que las personas encuentran más motivadoras las recompensas inciertas. Aunque generalmente no nos gusta la incertidumbre, queremos ver la resolución.
En los juegos, la incertidumbre es parte del atractivo. Las redes sociales también tienen incertidumbre incorporada y capitalizan nuestra necesidad humana de ser sociales.
“Existe el miedo a perderse algo. Y no hay señales para detenerse”, dijo Fishbach. “Las redes sociales están diseñadas para volvernos adictos con cada función que aparece en la pantalla”.
Si querés reducir tu uso de internet
Fishbach y los investigadores del nuevo estudio señalaron que existen estrategias efectivas para probar si querés pasar menos tiempo en línea.
Pensá en qué te gustaría hacer en su lugar. Si pasás tres o cuatro horas al día en redes sociales o jugando juegos en línea, decidí qué preferirías hacer con ese tiempo. Hacé un plan para cenar con un amigo, tomar una clase de ejercicio o ver una película que tenías pendiente. Avanzar hacia algo que querés será más motivador que simplemente intentar no estar con el teléfono.
Poné distancia entre vos y tu dispositivo. Literalmente. Fishbach dijo que subestimamos cuánto afecta nuestro entorno a nuestro comportamiento.
“Revisar el teléfono que ya está en tu escritorio es mucho más probable que revisar el teléfono que está en tu cartera”, dijo Fishbach. “Si el teléfono está en otra habitación, el costo de ir allí aumenta drásticamente en comparación con si está en mi bolsillo”.
Probá borrar aplicaciones o usar bloqueadores de aplicaciones. Hay más herramientas que nunca para ayudar a las personas que quieren estar menos tiempo en línea. Algunas aplicaciones requieren que ingreses una razón por la que necesitás abrir una aplicación bloqueada. Cualquier excusa servirá, pero el punto es ralentizar la tentación automática de revisar las redes sociales cuando estás aburrido y obligarte a decidir conscientemente si querés usarla. Otros dispositivos, como el Brick, pueden usarse para bloquearte el acceso a ciertas aplicaciones en tu teléfono.
“Si no tenés un problema, es solo una actividad recreativa que podés hacer como cualquier otro pasatiempo y podrías disfrutarla”, dijo Oelker. “Pero si tenés un uso problemático y descuidás otras actividades, podrías reconsiderarlo”.



