Hay un detenido por el crimen del médico

Había sido sancionado por la víctima
Gustavo Carabajal
(0)
31 de mayo de 2003  

Néstor Morelli, un cardiólogo del Hospital de Clínicas, fue detenido por la policía en la madrugada de ayer, sospechado de estar vinculado con el homicidio de su colega José Andrés Martínez Martínez.

Hay tres indicios que comprometerían al primer detenido por el crimen: su enemistad manifiesta con la víctima, que era su jefe en dicho hospital; el hecho de que Morelli fue suspendido a raíz de un sumario iniciado por Martínez Martínez, y que los investigadores hallaron armas en su casa, según explicaron a LA NACION destacadas fuentes judiciales y policiales.

Los informantes señalaron que, anoche, la policía buscaba a otra persona supuestamente relacionada con el homicidio. Sin embargo, las fuentes no confirmaron si se trataba de un supuesto cómplice de Morelli o si era el sospechoso de otra línea de investigación.

Martínez Martínez, presidente de la Fundación Cardiológica Argentina, fue asesinado el martes último, entre las 14 y las 16, en su consultorio de la planta baja del edificio de Junín 1276, en Recoleta.

El cadáver, que fue hallado por su hija, con las manos atadas atrás y los pies sujetos con el guardapolvo. Estaba acostado en su camilla, boca abajo, con cuatro balazos calibre 38, uno en el pecho, dos en la espalda y otro en la nuca.

Por la mañana, Morelli, de 39 años, fue llevado desde la comisaría 19a. al Palacio de Tribunales, para ser indagado por la jueza de Instrucción María Cristina Bértola, pero el médico se negó a declarar y fue trasladado a la cárcel de Ezeiza.

Mientras el cardiólogo estaba en los tribunales, los efectivos de la División Homicidios de la Policía Federal allanaron la casa a la que se había mudado Morelli, en Donato Alvarez, 309. Esa es la casa donde vive junto a su mujer y sus hijos, de dos, cuatro y seis años.

El colega de Martínez Martínez había sido detenido en su departamento de Rivadavia 4391, que está a la venta. Durante ese operativo, los policías secuestraron dos escopetas y cuatro armas de puño, entre ellas algunas pistolas, registradas en el Registro Nacional de Armas (Renar) y que serán sometidas a distintos peritajes.

Debido a que todavía no tienen ningún testigo que ubique al sospechoso en la escena del crimen ni existen pruebas físicas que prueben la presunta responsabilidad en el homicidio, los policías siguen adelante con dos líneas de investigación que tenían hasta ayer.

Se trata de la presunción de que Martínez Martínez hubiera sido asesinado por haber denunciado irregularidades con la comercialización de cardiodesfibriladores internos o que el crimen hubiera sido provocado por la venganza de algún paciente. En principio se había informado que faltaba una de las armas de Morelli, una pistola calibre .380, supuestamente robada una semana antes del crimen de Martínez Martínez. Sin embargo, por la tarde, su abogado, Sergio Lombardo, dijo que esa arma fue robada, pero hace un año. Fuentes de la investigación consultadas por LA NACION, coincidieron con la afirmación del defensor.

Hace un mes, Martínez Martínez había presentado ante las autoridades del Hospital de Clínicas un pedido de sanción para Morelli por entender que su colega había cometido repetidas veces faltas en el cumplimiento de su trabajo.

El cardiólogo luego asesinado presentó tal solicitud ante el director del hospital, Hermes Pérez, con quien discutió la situación de Morelli. Aquél resolvió suspender por cinco días al médico sospechado.

Pérez definió a Morelli como "un hombre de carácter" y agregó que escuchó comentarios sobre la mala relación que tenía con sus compañeros de trabajo.

No era la primera vez que Morelli tenía problemas en su ámbito laboral. Hace dos años lo echaron del Hospital Tornú, por los mismos motivos. Algunos colegas de la víctima señalaron que Morelli habría sido denunciado por compañeros, responsabilizado de los asaltos que sufrieron en sus casas mientras estaban de guardia. Estos médicos señalaban a Morelli como el supuesto entregador de los robos.

No obstante, el abogado de Morelli reconoció que se impulsaba una causa en el juzgado de instrucción N° 15 en la que una compañera lo relacionó con un robo en su casa. Pero Lombardo aclaró que en esa causa, iniciada el último año, su defendido no está imputado ya que nunca lo llamaron a prestar declaración indagatoria.

Peritajes balísticos

  • Fuentes policiales y judiciales señalaron que las armas secuestradas en la casa del médico Néstor Morelli serán sometidas a peritajes para tratar de establecer si una de ellas fue utilizada en el crimen del cardiólogo José Andrés Martínez Martínez. Según los informantes, en caso de que las estrías de las balas y las vainas halladas en el cadáver de la víctima y en la escena del crimen coincidan con las marcas del cañón de una de esas armas, la situación del único detenido quedaría seriamente comprometida.
  • ADEMÁS

    MÁS LEÍDAS DE Sociedad

    Esta nota se encuentra cerrada a comentarios

    Descargá la aplicación de LA NACION. Es rápida y liviana.