
Investiga a la empresa OCA el fiscal de Dolores
Sospecha: la causa, sólo conocida ayer, comenzó en octubre de 1996 a partir de una presunta entregada de drogas en bolsa descargadas de una camioneta de esa firma.
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DOLORES (De un enviado especial).- El fiscal federal de esta ciudad, Jorge Ismael Mola, investiga una causa por narcotráfico que involucraría a la empresa OCA y al ex oficial Jorge Cabezas, uno de los policías de la costa que estuvo detenido por su presunta participación en el crimen de José Luis Cabezas.
El ministerio público no descarta que finalmente el crimen del fotógrafo haya tenido como origen un asunto vinculado con el narcotráfico. Si así se comprobara, lo que parece poco probable por ahora, el expediente quedaría en manos del cuestionado juez federal Hernán Bernasconi.
La pesquisa se inició en octubre de 1996, cuando se habría constatado que una camioneta de la firma postal que el ex ministro Domingo Cavallo adjudica a Alfredo Yabrán arrojaba un paquete en la ruta 11 que, presuntamente, contenía drogas.
Según confió una fuente cercana a la fiscalía, éste fue recogido por un individuo a bordo de un Peugeot blanco, vehículo que podría pertenecer al ex oficial Jorge Alberto Cabezas, que por entonces prestaba servicio en la sub-brigada de la Costa, a las órdenes del ex oficial Juan Carlos Salvá, exonerado por presunto enriquecimiento ilícito.
Investigan a la firma OCA por narcotráfico
La Fiscalía Federal de Dolores tramita la causa; involucra a un ex oficial que estuvo detenido por el crimen del fotógrafo
DOLORES.- El fiscal federal de Dolores, Jorge Ismael Mola, tiene a su cargo una investigación por narcotráfico que involucraría a la empresa postal OCA y al ex oficial Jorge Alberto Cabezas, uno de los policías de la costa que estuvo detenido por su presunta participación en el asesinato del fotógrafo José Luis Cabezas.
Según aseguró a La Nación un allegado a dicha fiscalía, las pesquisas se iniciaron en octubre de 1996 en la subrigada de La Costa, donde se habría constatado que una camioneta perteneciente a OCA, una de las empresas que el ex ministro de Economía Domingo Cavallo le adjudica al magnate Alfredo Yabrán, arrojó un paquete aparentemente con drogas en la ruta 11, el que de inmediato recogió un individuo que se movilizaba en un Peugeot 504 blanco.
De acuerdo con los informes que ya están en poder de Mola, este vehículo pertenecería al policía Cabezas, quien también prestaba servicios en la mencionada dependencia, bajo las órdenes del ex oficial Juan Carlos Salvá, alias "El patrón de la costa", ex numerario sospechado de estar vinculado con el crimen del reportero gráfico de la revista Noticias.
Aunque por el momento parece improbable, en el Ministerio Público no se descarta que si finalmente se comprueba que la muerte del fotógrafo tuvo como origen alguna cuestión relacionada con el narcotráfico, el expediente que se tramita en el juzgado de José Luis Macchi podría quedar en manos del juez federal Hernán Bernasconi.
González volvió a hablar
Por otra parte, ayer amplió su declaración indagatoria Gustavo González, miembro de la banda de albañiles y ladrones de Los Hornos, en tanto su compañero Horacio Braga volvió a negarse a cumplir con dicha diligencia.
Además de ratificar sus dichos anteriores, el imputado insistió en que "no golpearon a Cabezas ni en el lugar donde fue secuestrado, ni durante el trayecto hacia la cava, ni tampoco al llegar allí".
Asimismo, afirmó que "la llave del caso la tiene Prellezo".
De acuerdo con la información suministrada por la fuente, "la investigación fue iniciada por el oficial Ramón Fabián Aldai, efectivo que luego fue trasladado a la comisaría de Carlos Pellegrini, localidad lindante con la provincia de La Pampa" .
En el informe elevado a la fiscalía, el policía explicó que el vehículo de OCA, que cumplía el servicio veraniego entre Mar del Plata y Buenos Aires por la ruta 11, hacía ese trayecto dos o tres veces por semana.
Un paquete en la banquina
Luego de atravesar la estación de peaje situada en el acceso a General Conesa, desde el móvil se arrojaba el paquete a la banquina. Posteriormente, el Peugeot que conduciría Cabezas lo recogía y volvía a la costa.
El paso de los vehículos fue registrado por el personal de la empresa concesionaria del camino, donde en por lo menos tres oportunidades se constató que el automóvil pasó a las 22.30 y regresó a las 22.40.
"Es muy sugestivo que alguien cruce el peaje a esa hora y vuelva diez minutos después -indicó la fuente-. ¿Adónde iba, si allí no hay nada?" Por otra parte, cuando se comenzó a investigar la posible participación del ex policía Cabezas en el homicidio del fotógrafo, los detectives sospechaban que podría tener vinculación con los integrantes de la denominada banda de "Pepita la pistolera", pues conjeturaban que el ex oficial cambiaba automóviles mellizos por cocaína con el quinteto.
Resurge una hipótesis
Ahora, el itinerario de los misteriosos paquetes, con origen en Mar del Plata, vuelve a revivir una de las primeras hipótesis de la causa.
Hoy comenzarán a declarar ante el juez Macchi los custodios de la agencia de seguridad Bridees S.A., también adjudicada a Yabrán, y el ex oficial Héctor Colo.
En el primer caso se trata de Félix Regales, Carlos Cascio y Jorge Luis Monteros, los hombres que vigilaban la casa que Yabrán posee en Pinamar desde un departamento situado en Ballenas 99.
En cuanto al ex titular del destacamento policial de Cariló, su presentación obedece a los sumarios internos instruidos por el comisario general Arturo del Guasta.
Macchi ya había sufrido presiones
Sorteo: ayer, la Suprema Corte provincial completó el jurado de enjuiciamiento al magistrado con la designación de cinco abogados.
LA PLATA.- Si existe alguna animosidad visible contra el juez de Dolores José Luis Macchi, es del mismo riñón judicial y anterior al caso del asesinato de José Luis Cabezas.
Los analistas tampoco descartan que en la sombra actúe un sector del ultramenemismo, el que penduló entre el aserto de que se estaba ante un caso común y después despegó al Gobierno nacional y dejó caer toda la responsabilidad sobre la provincia.
Lo seguro es que el gobernador Eduardo Duhalde cree fervientemente que, por una sumatoria de razones bastardas, el cadáver del infortunado fotógrafo de Noticias fue deliberadamente incendiado en Pinamar cuando él estaba allí y en el camino que usaba para ir de pesca.
Ayer se realizó en la Suprema Corte el sorteo de los abogados que integrarán el jury de Macchi, oportunidad en que se hizo memoria sobre problemas que el magistrado había tenido por su aparente lentitud en el manejo de los expedientes.
Antes del crimen de Cabezas, el juez de Dolores vivió la presión del entonces procurador general de la Corte Eduardo de Lázzari, que estuvo a punto de pedirle el jury por el atraso en el despacho.
El cuerpo de inspectores del alto tribunal había investigado en el juzgado de Macchi y encontró que el magistrado, aparentemente, sólo mostraba la acumulación de causas viejas propia de un notorio desapego al trabajo y la vigilancia constantes.
En el acto en sí, fueron sorteados los abogados Celedonio Berrondo, Eduardo Lázari, Augusto Morello, Juan Alberto Ortiz y Juan Rovaro.
Una vez notificados y previo traslado a denunciante y denunciado, el jury se reunirá para pronunciarse sobre la procedencia de la imputación.
Esta, por otra parte, no había sido presentada -como se entendió- por los abogados de los marplatenses Pepitos, sino por un letrado de Adrogué, el doctor Ricardo Seletti, dedicado al estudio del derecho procesal y que habría sido consultado por los que actuaban en la causa.
El pedido de jury contra Macchi lleva el número 3001-888-97.
De nuevo sobre el eventual matiz político de esta tentativa de enjuiciamiento, consultado por La Nación , el secretario de Seguridad de la provincia, Carlos Brown, dijo que "en el caso Cabezas no hay urgencias ni vinculaciones con plazos electorales".
Sin embargo, Duhalde pone especial y repetido celo en la defensa de la independencia del magistrado, algo que demostraría lo contrario.
El gobernador sabe que, en esta lucha interna -más allá de los avatares por la alianza UCR-Frepaso-, a los propios que no quieren hacerle fácil el camino hacia la Casa Rosada nada les vendría mejor que el no esclarecimiento total del asesinato de Cabezas. Poner piedras en el camino del juez es, a esos fines, un buen medio.
Mientras tanto, aquí se recordó una decisión de la Cámara de Apelaciones de Dolores.
Cuando el tribunal resolvió la liberación de los Pepitos, lo hizo en una providencia que tuvo el poder de un cachetazo para el juez de primera instancia. Lo menos que le dijo -y hasta con pérdida de la elegancia que da el lenguaje palaciego de los juristas- fue que no sabía cómo manejar un sumario.
Juicio oral
LA PLATA.- El secretario de Seguridad Bonaerense, Carlos Brown, consideró que es absolutamente imposible que se llegue a realizar el juicio oral por el asesinato del fotógrafo José Luis Cabezas antes de fines de 1998.
Por su parte, fuentes confiables de los Tribunales de Dolores indicaron que el juicio se realizará un año más tarde.
"La etapa de instrucción sólo terminará a mediados del próximo año. Antes, está prevista la reconstrucción del crimen, que podría llevarse a cabo en noviembre o diciembre de este año, y en la que participarán todos los imputados. Además, la Cámara debe resolver varias apelaciones", expresó la fuente.
Hay cambios en la escena del crimen
Dudas: la segunda autopsia cambia el escenario del crimen y, por ende, resulta necesario revisar la hipótesis del supuesto autor material.
El resultado de la segunda autopsia, que confirma que José Luis Cabezas recibió dos disparos en la nuca y que habría sido golpeado brutalmente antes de su muerte, cambia radicalmente la escena del crimen y pone en aprietos a los cuatro albañiles de Los Hornos, acusados de haber participado activamente en el asesinato del reportero gráfico.
En el cuerpo 54 de la causa 56.456, en la que se investiga el crimen del reportero gráfico, el juez José Luis Macchi explicó los motivos que lo llevaron a procesar como autor material del homicidio al ex oficial Gustavo Prellezo y como partícipes primarios a los cuatro salteadores de casas de veraneo.
Entonces, la primera autopsia realizada por los médicos forenses del Servicio de Investigaciones Técnicas de la Policía Bonaerense (SEIT) indicaba que Cabezas había recibido un balazo en la región parietal derecha.
Esta aseveración parecía coincidir con las declaraciones del cuarteto platense, que repetían una y otra vez que fue el ex policía quien le disparó.
Porfiado, el juez Macchi se basó en estas declaraciones para dictar las prisiones preventivas y repartir responsabilidades. Pero el magistrado nunca olvidó lo que Prellezo le dijo off the record:"Yo no fui, señoría, fue Braga... Se puso loquito y le tiró...", descargando la responsabilidad del disparo homicida en el albañil de Los Hornos.
Ahora, esta segunda autopsia parece confirmar la confesión extrajudicial del ex oficial de la Policía Bonaerense.
Varios indicios confirmarían los fríos datos escritos en papel por los médicos forenses de la Asesoría Pericial de la Justicia provincial.
El testimonio de los dos panaderos que aseguran haber visto cómo cuatro personas golpeaban furiosamente a otra, a la misma hora y en el mismo lugar en el que fue secuestrado Cabezas, aquella madrugada del 25 de enero último, tendrían su correlato en la presunción de los facultativos de que el reportero gráfico sufrió brutales traumatismos antes de ser asesinado.
En esa misma línea, la teoría de los dos disparos pone en evidencia que los testimonios de los albañiles de Los Hornos estuvieron "armados" en función de la fallida primera autopsia y le da vigor a la hipótesis en la que Horacio Braga es el autor de los disparos homicidas.
A la luz del nuevo escenario , el atribulado juez de Dolores tendrá que determinar ahora cuál es la versión más verosímil: la de Prellezo o la de sus cuatro secuaces platenses.




