
Abuso
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Mientras circulan diferentes versiones, chats y videos sobre un supuesto abuso de jóvenes que habrían sido drogadas en una fiesta en el club Regatas de Bella Vista el sábado pasado, en realidad solo existe una investigación judicial impulsada por una denuncia por difusión de imágenes íntimas.
Según pudo saber LA NACION de fuentes judiciales, la denuncia fue realizada en una fiscalía del Departamento Judicial de San Martín por una joven que dice haber mantenido relaciones sexuales consentidas durante esa fiesta. La situación fue filmada sin su autorización y las imágenes se viralizaron. Luego, según los dichos de la denunciante, tuvo que cerrar sus redes por el hostigamiento que recibía. La investigación apuntará entonces a determinar quién lo difundió.

Los rumores de un presunto abuso crecieron en las últimas horas y continúan en las redes sociales. Referían que en la fiesta habían repartido una sustancia que evoca a la miel y se comercializa como un estimulante sexual, para luego cometer los abusos contra varias jóvenes. La saga sumó incluso un comunicado oficial de otro club Regatas, de San Nicolás, pero relacionado con hechos ocurridos en otra fecha.
En tanto, según pudo saber LA NACION, el club de Bella Vista tomó conocimiento de la existencia de “conductas impropias” en espacios de la entidad deportiva durante la fiesta, que de inmediato fueron abordadas por “los canales institucionales pertinentes”. Así lo señaló también un comunicado que la institución compartió con sus socios.
Las fuentes también aclararon que los videos de múltiples escenas de sexo que se expusieron no son todos del club y que uno ni siquiera es actual. Explicaron que solo dos, que captan a la misma pareja, son veraces. Ni el varón ni la mujer pertenecen al Regatas, aclararon, pero sí podrían ser miembros quienes grabaron y difundieron las imágenes.
“Tanto la realización de conductas impropias en espacios del club así como su difusión resultan incompatibles con la vida institucional, con el respeto debido a las personas y con el espíritu que el club busca transmitir”, señala el comunicado al que accedió LA NACION.
Y cierra: “La Comisión Directiva dará a lo sucedido el tratamiento que corresponda por los canales institucionales pertinentes, con la seriedad del caso y reafirmando un principio que debe guiar toda la vida del club: primero el club, sus valores y el respeto a cada persona”.
El evento del sábado pasado, que convocó más de 1000 personas, fue organizado para recaudar dinero para la gira del plantel superior de rugby a Sudáfrica. Las fuentes del club señalaron asimismo que el acceso a la fiesta había sido monitoreado por la Municipalidad de San Miguel, partido al que pertenece Bella Vista, y por la policía para impedir el ingreso de menores.
Desde la Municipalidad de San Miguel dijeron a este medio que no tenían “conocimiento de denuncias radicadas por este tema”. En rigor, LA NACION pudo confirmar que existe una denuncia, pero sin relación con un supuesto abuso sexual. En sintonía con la información obtenida de fuentes del Regatas, la joven acudió a la Justicia tras la difusión de imágenes íntimas que la involucran.




