
La empresa de los hermanos Clarac, fundada a finales de 1880, se especializaba en vinos finos, licores y vermut; sus elaboraciones resultaban premiadas a nivel internacional y hasta un ramal especial del tren llegaba a sus depósitos
La actual manzana delimitada por la avenida Franklin Roosevelt y las calles Aizpurúa, Cullen y Ceretti, en el barrio porteño de Villa Urquiza, es ocupada por la sucursal de un supermercado. Sin embargo, durante varias décadas ese terreno albergó a la gran licorería Clarac-Frères. Según cuenta Luis Alposta, médico y escritor, vecino reconocido del barrio en la publicación Buenos Aires Historia, sus depósitos tenían una extensión de 12.000 m² sin contar los sótanos y un ramal especial del ferrocarril llegaba hasta allí.

