Le aconsejan a Ibarra modernizar su administración

Un informe del Consejo de Planeamiento
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23 de mayo de 2003  

Si quiere mejorar su calidad de vida sin que el azar le resuelva todas sus problemáticas, la Ciudad de Buenos Aires necesita agilizar su sistema de salud, fortalecer sus cuestiones institucionales, avanzar en la descentralización de poderes, sancionar la ley de comunas, recibir la policía y la Justicia y, sobre todo, abordar "inmediatamente" la creación real y no virtual de un área metropolitana.

Así lo entendió el Consejo de Planeamiento Estratégico (CPE) local, un ente multisectorial creado por la Constitución porteña e impulsado por la gestión ejecutiva de Enrique Olivera, que, luego de un par de años de estudios y reuniones, le elevó ayer al jefe de gobierno, Aníbal Ibarra, un documento votado en forma unánime por sus más de 140 integrantes.

Ibarra es el presidente del CPE, aunque tal cargo resulta más formal que ejecutivo. Con más presencia, el vicepresidente es Guillermo Jaim Etcheverry, rector de la Universidad de Buenos Aires, y los vicepresidentes alternos son el constitucionalista Daniel Sabsay e Israel Mahler. De todas maneras, quien coordina las asambleas y los trabajos es el arquitecto Andrés Borthagaray, y quienes le ponen muchísimo entusiasmo son más de 100 organizaciones no gubernamentales, universidades, consejos profesionales y empresariales, entre otras.

No sólo cotidianidad

"Las grandes ciudades del mundo deben tener una visión estratégica y a largo plazo que integre todas las soluciones posibles para sus problemáticas. Nuestra responsabilidad nos obliga a poner atención no sólo en las cuestiones cotidianas, sino también en la planificación de un futuro que nos permita vivir en una ciudad mejor", señaló Ibarra luego de que le hicieron llegar el documento.

A pesar de su aparente entusiasmo, el jefe de gobierno no participó en la reunión, ausencia que lamentaron varios de los presentes en el mitin. Y si bien cerca del funcionario adjudicaron el faltazo a cuestiones de agenda, no quedó claro si al titular del Ejecutivo porteño le resultaba importante o no el tema, independientemente de la dialéctica. Como para que se entienda mejor: si el jefe de Estado no le presta atención a los consejos del CPE, sencillamente no pone en práctica las políticas que en el documento se le aconsejan.

Técnicamente, el CPE centró su documento en cuatro planos: institucional, físico, social y económico.

De acuerdo con la opinión del director del organismo, Andrés Borthagaray, todo debería girar alrededor de la "dimensión institucional".

Esto es: la reforma política, la descentralización, las comunas, el área metropolitana... Todos temas pendientes desde que la Ciudad comenzó a gozar de su autonomía, en 1996.

"No somos críticos, sino que planteamos una agenda de lo que, creemos, debería hacerse para mejorar. Está claro, igual, que se trata de temas pendientes. Si ya hubieran sido resueltos probablemente no los habríamos incluido en el documento", explicó Borthagaray.

Consejos para la salud

En ese sentido, llamó la atención la inclusión del sistema de salud en la nómina de cuestiones críticas. De alguna manera, salud es una de las áreas que siempre rescata el gobierno cuando autoelogia su gestión.

"No decimos que está mal, sino que hay nuevas problemáticas en el área que si no se atacan pueden resultar peligrosas a largo plazo. Creemos que hoy falta agilidad para tratar estas cuestiones nuevas y proponemos soluciones", aclaró Borthagaray.

Entre estas novedades en el área de salud aparecen, por caso, el crecimiento en la expectativa de vida y las mayores demandas que el tema genera. Además, se traza un panorama en el que resaltan la crisis y sus derivados: la inclusión en el sistema público de gente que antes utilizaba planes privados y las presiones que provocan las respuestas que se buscan desde el conurbano. Como solución también se parte de una cuestión institucional: debería existir un área metropolitana que funcione como tal.

Pero, claro está, nada de todo esto se menciona en el documento como una crítica a la gestión Ibarra. "El espíritu que anima a las organizaciones participantes es el de acordar grandes políticas de Estado. Por tal motivo, el documento no adjudica responsabilidades políticas respecto del origen de la situación que describe: parte de la realidad y señala algunos lineamientos fundamentales para que las tendencias apunten a una mejor calidad de vida", explicó Borthagaray.

El documento también reclama la generación de trabajo a través de centros comerciales a cielo abierto y el fortalecimiento de las relaciones entre las empresas y las universidades, entre otras propuestas.

Además, pide la sanción de una ley de ingreso mínimo en la Ciudad como política social y el aumento de los espacios verdes como parte de un progreso en el plano físico.

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