
Llegó al Senado un proyecto que permite el matrimonio homosexual
Lo presentó la senadora oficialista Vilma Ibarra; también contempla la posibilidad de la adopción
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Un proyecto que propone una modificación del Código Civil para permitir el matrimonio entre personas del mismo sexo llegó ayer al Senado. La iniciativa, presentada por la legisladora oficialista Vilma Ibarra, propone que "el matrimonio tenga los mismos requisitos y efectos, con independencia de que los contrayentes sean del mismo o de diferentes sexos".
La idea de la senadora, segunda candidata a diputada por la ciudad de Buenos Aires en la lista de Cristina Kirchner por el Frente para la Victoria, es que el proyecto que permite el matrimonio entre homosexuales se debata antes de que termine su mandato, en diciembre próximo. Pero fuentes del oficialismo reconocieron que esa posibilidad es difícil, ya que "no es un tema de la agenda parlamentaria de este año".
El proyecto, que es el primero de este tipo presentado en la Cámara de Senadores (ya había uno en la de Diputados) todavía no fue girado a comisiones para su debate.
"Esta es una pelea por la igualdad. Lo que pretendemos hacer es igualar derechos, responsabilidades y obligaciones. El matrimonio es una institución civil, no religiosa. Por lo tanto, no tiene nada que ver con las creencias de las personas", dijo Ibarra a LA NACION.
Hijos
Dado que el proyecto otorga los mismos derechos y obligaciones que a los matrimonios conformados por parejas heterosexuales, está contemplada también la posibilidad de adopción por parte de las homosexuales, un tema que siempre provocó mucha polémica.
"La adopción es una vocación de amor. No es privativo de los heterosexuales. Lo que hace mal a un niño es el maltrato y el abuso. En España se hicieron estudios y encontraron que los niños criados por parejas homosexuales no desarrollan ninguna patología relacionada con el hecho de que sus padres sean del mismo sexo", aseguró la senadora.
El Código Civil argentino permite la adopción a personas casadas o sin pareja, por lo que muchos gays se inscriben bajo esta última opción. "Una persona homosexual sola puede adoptar, lo que no puede es hacerlo en pareja. Por eso es importante que salga la ley", dijo Ibarra.
Para la redacción del proyecto, la candidata a diputada por Frente para la Victoria se asesoró con las mismas personas que redactaron la ley que aprobó el Parlamento español en 2005, que legaliza el matrimonio entre parejas del mismo sexo y que les otorga los mismos derechos y obligaciones.
La presentación del proyecto no cayó del todo bien entre los representantes de la oposición. Muchos consideran que se trata de un oportunismo proselitista, dada la cercanía de las elecciones del próximo 28.
"Desde la sanción de la ley 1004 [de la ciudad de Buenos Aires], de unión civil, hace cinco años, menos de 1000 uniones se han legalizado y más de la mitad fueron de parejas heterosexuales. La senadora Ibarra está haciendo campaña política con un tema que claramente no involucra ni a una remota porción de la sociedad argentina", consideró el legislador porteño Jorge Enríquez.
El senador Gerardo Morales (UCR) prefirió la cautela: "Cualquier iniciativa debe ser debatida con toda profundidad en el Congreso de la Nación, con respeto por las opiniones diferentes. Vendría bien que este proyecto, junto con otros de importancia, como las modificaciones de la ley de contrato de trabajo o las normas sobre trastornos alimentarios, también tuviera el impulso del oficialismo para su tratamiento".
Y el senador Ricardo Gómez Diez (Partido Renovador-Salta), consideró: "El proyecto es una clara demostración de cuál va a ser la orientación en estos temas del gobierno nacional si llega a la presidencia la senadora Fernández de Kirchner".
Unión civil
- En diciembre de 2002, la Legislatura porteña aprobó la ley de unión civil que legaliza "la unión conformada libremente por dos personas con independencia de su sexo u orientación sexual", los cuales, para el ejercicio de derechos, obligaciones y beneficios, "tendrán un tratamiento similar al de los cónyuges". Sin embargo, para la senadora Vilma Ibarra, avanzar en la nacionalización de la unión civil sería un error ya que "prolongaría, afianzaría y profundizaría la misma barrera de discriminación contra la que esta ley quiere precisamente pronunciarse de una vez por todas".





