
Los sectores más pobres tienen el doble de hijos
Los misioneros son los más prolíficos
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Dentro de 50 años bajará la natalidad en todo el país, pero seguirá siendo alta en las zonas más pobres. Según el estudio de la Fundación Observatorio de la Maternidad, las madres de menores recursos tienen en promedio 3,3 hijos en contraposición a la tasa del 1,6 que tienen las no pobres. En tanto, las madres indigentes (que no pueden costear una canasta básica de alimentos, de $ 309) tienen 3,7 hijos.
Entre este grupo está Patricia Arias, una salteña de 41 años y madre de 12 hijos (de entre 21 años y casi dos meses de vida). Vive con ellos y con su marido, Jorge Subía Ríos, en un barrio humilde de Salta capital. Perciben un ingreso de $ 300 del Plan Provincial de Familia y Jorge hace changas como albañil, pero eso no alcanza para alimentar a toda la familia.
Hace un año, Patricia había empezado un tratamiento anticonceptivo en la sala de salud de su barrio.
"La doctora me daba unas inyecciones, pero tuvo que suspenderlas para darme medicamentos por la anemia. Entonces volví a quedar embarazada", contó.
Sólo el 50% de la población del país tiene acceso a una cobertura social o a un plan médico, según el Informe 2007 de Indicadores Básicos del Ministerio de Salud de la Nación.
En la ciudad de Buenos Aires, donde hay 1,39 hijos por mujer, el 74% de la población accede a una cobertura de salud. En la provincia de Buenos Aires, la tasa de fecundidad es de 2,17 y el 50% de los bonaerenses está cubierto. En Salta, la tasa es de 2,87 y la cobertura sólo alcanza al 40% de los ciudadanos. En Misiones, donde se registra la mayor tasa de fecundidad del país, 3,5, la cobertura llega al 40%.
Cambio de estatus
Juliana Marcus, investigadora del Instituto Gino Germani, en un estudio sobre las madres pobres, sostiene que ellas "conciben la maternidad como una fuente de poder, porque además de otorgarles sentido a sus vidas, las habilita para un cambio de estatus importante frente a la comunidad".
"La natalidad baja en todos los sectores por el mayor uso de la anticoncepción, en esa tasa la influencia del aborto es casi nula. De a poco también las madres pobres tienen la posibilidad de acceder a métodos de planificación familiar", opinó el doctor José Belizán, director de Investigación en Salud de la Madre y el Niño del Instituto de Efectividad Clínica y Sanitaria de la Universidad de Buenos Aires.
"Hay que analizar si la situación de las mujeres muy prolíficas o que sólo tienen un hijo, resulta de una opción de vida o de las restricciones que sufren", dijo a LA NACION Silvina Ramos, directora del Centro de Estudios de Estado y Sociedad (Cedes).
Derecho a estar informados
La Organización Mundial de la Salud (OMS) define que la salud reproductiva implica "que las personas puedan tener una vida sexual satisfactoria y segura, la capacidad de tener hijos y la libertad de decidir si quieren tenerlos, cuándo y con qué frecuencia". En ese sentido, afirma que los hombres y mujeres tienen derecho a "estar informados y tener acceso a métodos de regulación de la fertilidad de su preferencia que sean seguros, eficaces, asequibles y aceptables, y el derecho a acceder a servicios de salud adecuados para que la mujer lleve a término su embarazo y dé a luz de forma segura".
Según Ramos, "el Estado tiene una deuda con las mujeres que quieren tener hijos, así como con las que no". Por eso cree que deben fortalecerse los programas de salud reproductiva.
Los especialistas consultados coincidieron en que si se quieren prevenir los problemas del descenso de la natalidad, no se debe perder el foco de los derechos individuales.
"Deben aplicarse políticas que garanticen la posibilidad de elegir ser padres o no; la accesibilidad a la salud, al trabajo, a la educación e incluso a créditos para una vivienda digna que es uno de los primeros pasos para formar una familia", dijo López.




