
Matan a un custodio y hieren a un piloto de TC en un asalto
Violencia: Roberto Rivas resultó herido cuando tres asaltantes le robaron la recaudación del negocio de su padre.
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Una nueva muestra de la inseguridad que se vive en el Gran Buenos Aires tuvo lugar en Banfield, donde un policía retirado que trabajaba como vigilador privado fue asesinado a balazos por, al menos, tres delincuentes que, además, hirieron de gravedad a Roberto Rivas, piloto de Turismo Carretera e hijo del dueño de la empresa Moto Rivas.
El hecho se produjo anteayer, a las 21, cuando Rivas se dirigía a depositar la recaudación de dos de las sucursales de la empresa de su padre, que se dedica a la venta de motocicletas, en un buzón del Banco Galicia.
Tras pasar por los negocios de Ingeniero Budge y Villa Albertina, Rivas, junto con el chofer Diego Francisco Miranda y el vigilador privado Américo Osvaldo Sarsfield -sargento ayudante retirado de la Policía Federal-, transitaba con su Peugeot 504, patente ARS392, por la calle Azara con destino hacia la entidad bancaria, situada en el cruce de Hipólito Yrigoyen y Monteagudo.
Allí fueron interceptados por un Renault 19 gris, del que descendieron al menos tres personas y atacaron a tiros al empresario y a sus custodios, exigiéndoles el dinero recaudado.
Entonces, se desencadenó un tiroteo en el que Sarsfield fue asesinado y Rivas recibió heridas de consideración, mientras que Miranda resultó ileso.
El custodio fallecido tenía 52 años y era propietario de la empresa de seguridad San Cayetano. El corredor de TCfue trasladado al hospital Gandulfo, de Lomas de Zamora, y luego quedó internado en el Hospital Italiano, de esta ciudad, donde permanecía con pronóstico reservado. Los delincuentes lograron robar el dinero que transportaba Rivas y escaparon, según informó la policía. Interviene en el caso la comisaría 2a. de Lomas de Zamora y la investigación quedó a cargo de la fiscalía en lo criminal Nº 7 y de la Delegación de Investigaciones de esa ciudad.
Los detectives establecieron que los delincuentes dispararon con escopetas y que "actuaron con suma violencia, con tal de robar el dinero".
También les llamó la atención que los ladrones conocieran a la perfección que en el coche se estaba trasladando la recaudación de los comercios. Por tal motivo, se investiga si alguien "vendió" esa información, al tiempo que trataban de identificar a los asaltantes.




