
Obligarán a los conductores a usar cinturón de seguridad
Habrá más controles de alcoholemia afuera de los boliches
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Primero fueron las bebidas alcohólicas. Después, los cascos para motoqueros. Ahora, los boliches y el uso del cinturón de seguridad. Mientras espera que la sociedad perciba claramente las tareas de pavimentación y de bacheo que encara el secretario de Infraestructura, Roberto Feletti, el jefe de gobierno porteño, Aníbal Ibarra, intenta fortalecer su imagen con nuevas campañas de seguridad.
"¿Cuántos motoqueros andan hoy sin casco? Casi ninguno. Eso significa que la campaña que hicimos sirvió y mucho. Bueno, ahora queremos que la gente use cinturón de seguridad y que nadie maneje si tomó alguna bebida alcohólica. Por eso, vamos a reforzar el control en la vía pública y en la salida de los boliches", reveló el jefe de gobierno a LA NACION.
El uso del cinturón se controlará en las calles con apoyo de la Policía Federal. El tema está a cargo del subsecretario de seguridad, Enrique Carelli. Las inspecciones a las discotecas y pubs de la ciudad serán monitoreadas por la subsecretaria de Control Comunal, Fabiana Fiszbin.
"La idea es que si tomás, no manejes. Alrededor de ese slogan girará la campaña", contó Fiszbin.
De acuerdo con el programa que dirige la subsecretaria, los empresarios de la noche pondrían a disposición de sus clientes playas de estacionamiento en las que, en el caso de un exceso de alcohol, se pueda dejar el auto hasta el día siguiente.
"Si bebieron mucho, que se tomen un taxi. Nosotros les cuidamos el auto. Ese es el mensaje. No queremos que manejen ebrios porque es peligrosísimo", señaló Fiszbin.
Alcohol, drogas y menores
La Unidad Polivalente de Inspecciones (UPI), que está a cargo de Fiszbin, también controlará cuanto suceda dentro de los boliches bailables. Los ejes serán tres: alcohol, drogas y minoridad.
"El tema de las drogas se realizará con la Policía Federal. La venta de alcohol a menores está prohibida, así que pondremos énfasis en eso. Y los chicos no pueden estar en un boliche a las tres de la mañana. Los empresarios deben saberlo, de la misma manera en que tienen que ponerse al día con las normas de los mal llamados "patovicas", que deben estar identificados", comentó la subsecretaria.El cinturón de seguridad es, como la campaña de cascos para motoqueros, una idea que bajó directamente del jefe de gobierno. Ergo, es una orden que debe cumplirse sin vacilaciones. Así, al menos, lo toman los funcionarios de rangos menores.
Se realizará con un mecanismo similar al de los cascos: con la policía y en la calle. Aquel que no se ajuste el cinturón recibirá una multa, pero podrá continuar su viaje, salvo que surjan inconvenientes con los papeles del auto.
En ese caso, el vehículo será trasladado a una playa de estacionamiento y el conductor deberá pagar el acarreo y el depósito. Además, sólo podrá retirar el auto una vez que presente los papeles en regla.
En el fondo, ambas campañas forman parte de un plan de profundización del programa de control que comenzó con la imposibilidad de vender bebidas alcohólicas en quioscos, maxiquioscos y locales que venden productos a automovilistas, y luego continuó con la obligatoriedad de utilizar cascos en las motos.
En ese sentido, el control en las discotecas, bares y pubs sigue la línea de la venta de alcohol prohibida en los quioscos, mientras que la obligación de utilizar cinturón de seguridad se alinea con los cascos para motociclistas.




