
En el paraje de Mira-Mar, en el partido de Bolívar, está el comercio del mismo nombre; hoy, por su tradición y sus platos atrae a turistas e influencers
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MIRA-MAR, Buenos Aires.- “Le prometí a mi padre que la pulpería nunca se iba a cerrar”, dice Juan Carlos Urrutia, cuarta generación a cargo de una de las icónicas pulperías bonaerenses, la Mira-Mar, inaugurada en 1890, en el partido de Bolívar. Jamás ha conocido el escenario de estar cerrada. En este paraje viven cinco habitantes y una solitaria escuelita recibe a 10 alumnos todos los días. Por algo además es conocido este comercio, por tener el cliente más fiel, que hace 60 años que va a tomar el aperitivo todos los días a la misma hora.
Por Leandro Vesco
