Pasaron 22 horas tomados de una rama para no caer en las Cataratas
1 minuto de lectura'
POSADAS.- Dos jóvenes salvaron milagrosamente sus vidas en las cataratas del Iguazú tras permanecer 22 horas prendidos de un árbol y de unas ramas de un islote situado en medio del río, a escasa distancia del salto San Martín, uno de los más profundos y torrentosos, cuando sufrió un desperfecto la embarcación en la que se desplazaban.
Los muchachos fueron rescatados por un helicóptero brasileño tras una intensa búsqueda que concluyó con su hallazgo y, por ende, tuvo un final feliz.
Los sobrevivientes de la increíble odisea son Miguel Aguirre, de 25 años, y Wilmar Rodríguez, de 20, ambos empleados de una firma concesionaria de servicios que funciona dentro del Parque Nacional Iguazú.
El hecho ocurrió en la tarde del sábado, cuando los dos hombres se aprestaban a trasladar una canoa con motor fuera de borda debido a que el río registraba una brusca creciente como consecuencia de las intensas lluvias caídas en los últimos días.
Según informó la Prefectura Naval, de pronto la embarcación que transportaba a los dos jóvenes quedó a la deriva cuando el motor dejó de funcionar y fue arrastrada por la correntada.
Los dos hombres, cuando se acercaban a los saltos, se tiraron al agua; mientras que Aguirre alcanzó a prenderse de varias ramas de la costa de la isla San Martín, Rodríguez siguió de largo hasta que también pudo evitar ser arrastrado por la corriente al aferrarse al tronco de un árbol, a 20 metros del salto, que allí tiene una profundidad de aproximadamente 60 metros.
En esos momentos, el río Iguazú bajaba con un enorme caudal, lo que obligó a las autoridades del Parque Nacional a suspender momentáneamente los paseos por el circuito superior.
El intendente del organismo tomó conocimiento de la desaparición de Rodríguez y de Aguirre al día siguiente, o sea, el último domingo, por la denuncia de un compañero de los jóvenes que había notado su ausencia.
De inmediato, dispuso que varios guardaparques efectuaran un amplio rastrillaje.
Finalmente, cuando avanzaba la tarde, los dos jóvenes fueron localizados en una zona sumamente inhóspita, adonde resultaba imposible llegar desde tierra firme debido a que no se podía navegar por el desborde paulatino de las aguas, que seguían subiendo.
Operación rescate
Con el apoyo de personal de la Prefectura y un helicóptero perteneciente a la empresa brasileña Helisul, que habitualmente se utiliza para el sobrevuelo de turistas, los dos jóvenes pudieron ser rescatados luego de una ardua tarea.
Aguirre permaneció casi un día con medio cuerpo sumergido y sujetándose con ambas manos; en tanto, Rodríguez estaba en mejores condiciones, más cerca de la costa.
Los hombres fueron atendidos en el Hospital Samic, de Iguazú, y no presentaban ninguna lesión corporal, salvo rasguños, pero obviamente estaban "tremendamente asustados y en estado de shock", según explicó el médico que los atendió.
Nuevas obras
El accidente con final feliz ocurrió un mes después del suicidio de María Agüero, una paraguaya de 59 años, que fuera de sí se arrojó al salto Bosetti junto con su nieto Santiago, de dos años. Ambos fallecieron instantáneamente.
Mientras tanto, en las Cataratas avanzan las obras de construcción de nuevas pasarelas, que permitirán acceder a pie a la Garganta del Diablo, y de un tren de gas que recorrerá cuatro kilómetros por distintos lugares de la reserva.
- 1
2Guardapolvos “térmicos” y visitas de pingüinos: así se estudia en la escuela más austral de la Argentina y del mundo
3El viaje de 6400 kilómetros de “Diana”, la tortuga boba rescatada en Ceuta que cruzó el Atlántico
4Menos aerosoles, más calor: la hipótesis científica detrás de la escalada del calentamiento global en la última década


