
Paul Bowles murió ayer en Marruecos
Gurú: el autor de "El cielo protector" vivía recluido en Tánger; fue muy admirado por los rebeldes de los años 60.
1 minuto de lectura'
TANGER, Marruecos (Reuters).- El novelista norteamericano Paul Bowles falleció ayer, a los 88 años, de un ataque al corazón, en la ciudad marroquí de Tánger, dijo un vocero del Hospital Italiano, donde se produjo su deceso.
Bowles falleció por la mañana, después de sufrir un ataque al corazón. Había sido internado de urgencia el lunes.
Sus restos serán trasladados a España para ser incinerados y, después, serán llevados a la localidad norteamericana de Lake Mont.
* * *
Bowles había nacido en Nueva York, el 30 de diciembre de 1910. A los 20 años, la crisis que demolió a Wall Street lo decidió a emigrar. En realidad, fue casi una oportuna excusa, porque Bowles personificaba algo así como el emigrante perpetuo. Lo sintetizó en una de sus habituales humoradas: "Padezco de
lugarfobia
".
Se fue a París, como Scott Fitzgerald, Hemingway y Pound. Hasta hace unas horas era el único sobreviviente de aquella "generación buscadora".
En la capital francesa trabó amistad con Gertrude Stein, autora de un poema sobre la rosa, cuyos únicos cinco versos aún se estudian en las universidades.
Stein alimentó aún más la pasión del joven Bowles por los viajes, hablándole de sitios exóticos. Así que cambió otra vez de escenario. Venezuela, las alturas de Machu Picchu, Brasil. En Río se embarcó rumbo al Africa y descubrió Tánger. La ciudad marroquí lo deslumbró con sus gentes, su sol y un alucinógeno (kif) que utilizó, al modo de Huxley, para "acceder a otros niveles de conciencia".
Era 1945. Bowles se olvidó de los Estados Unidos hasta el punto de no escribir jamás una línea sobre su país natal. Tampoco regresó nunca a Nueva York, ni para morir.
Una vida, una obra
En 1949 se conoció su primera novela, "El cielo protector", que provocó una oleada de admiración mundial. Se habló de un estilo comparable con el de Camus o Genet, "más exótico". Norman Mailer incrementó el interés en abordar su lectura: "Traza un notable cuadro sobre el asesinato, las drogas, el incesto y el fin de las civilizaciones".
Bernardo Bertolucci convirtió el libro (traducido en la Argentina por Aurora Bernárdez) en un film interpretado por John Malkovich y Debra Winger, y que se conoció aquí con un nombre telenovelesco: "Refugio para amantes".
Posteriormente, Bowles escribió "Déjalo que caiga" (1952), "La casa de la araña" (1955), "La tierra caliente" (1966) y "Muy lejos de casa" (1992), además de relatos y ensayos.
Su vida está contada por él mismo ("Sin parar") y por el crítico literario Christopher Sawyer ("Un espectador invisible").
Aventurero, extravagante, contradictorio, ambiguo, propiciador de un cambio de fondo, en los 60 Bowles se transformó en una suerte de gurú de los jóvenes disconformes de esa época. El escritor accedió a ese interés durante un tiempo. Después, su autoclausura se tornó más radical, de ermitaño absoluto.
Como única señal de que aún estaba allí, colgó en la puerta de su casa un pequeño cartel: "Bowles".
1
2Habló la madre del adolescente al que la vicedirectora le pateó el pupitre por mal comportamiento en el colegio
3“Todo era raro adentro”: Vecinos y pacientes de la “clínica del horror” cuentan sus casos y la mala fama que tenía el lugar
4Tiene 72 años y terminó su tercera carrera universitaria: “Me rebelé contra la pobreza; el estudio fue mi salvación”

