
Presionado, se fue Casafús de la policía bonaerense
LA PLATA.- Los comisarios generales Angel Casafús y Claudio Smith ya no están en la cúpula de la policía bonaerense. El primero, director general de Investigaciones, pidió el pase a retiro, en medio de las presiones del presidente Néstor Kirchner. El segundo, director general de Operaciones Estratégicas, fue puesto en disponibilidad hasta que se aclaren las causas judiciales en trámite.
El ministro de Seguridad bonaerense, Juan José Alvarez, afirmó que los alejamientos no se relacionan con los patrimonios de los jefes policiales.
La decisión de los relevos se conoció días después de que Kirchner pidió públicamente una depuración de la policía bonaerense, lo que provocó cortocircuitos políticos entre la Nación y la provincia, que se extendieron durante una semana.
Las separaciones de los altos jefes policiales fueron definidas anoche por el gobernador Felipe Solá y por Alvarez, en una reunión de dos horas, que mantuvieron en la residencia del mandatario, y la medida fue bien recibida en el gobierno nacional, de lo que se informa por separado.
Así, la cúpula quedó reducida a la mitad, desde que el 3 de julio último Alberto Sobrado fue echado como superintendente de la fuerza porque no pudo justificar un giro de 333.549,62 dólares a una cuenta en las Bahamas.
Smith será reemplazado por Carlos Pérez, director general de Investigaciones Complejas y Narcocriminalidad. No estaba definido anoche quién sucederá a Casafús.
Ahora sólo quedan cinco de los diez miembros de la cúpula: Pérez, que reemplazará a Smith; Eduardo Colacci, subcoordinador general operativo; Esteban Lamardo, director general de Institutos Policiales; Eduardo González, director general de Policía de Seguridad Vial, y Miguel Angel Pérez, presidente de la Caja de Retiros, Jubilaciones y Pensiones. Los cinco pasaron la investigación patrimonial.
Smith y Casafús habían sonado como los dos candidatos más fuertes para ocupar la vacante que había dejado Sobrado. Pero sus aspiraciones se derrumbaron a medida que aumentaron los cuestionamientos judiciales.
El caso Smith
El que está más comprometido en el fuero penal es Smith, ya que el fiscal de Lomas de Zamora Carlos Antonio Arocena lo procesó porque habría obstruido el trabajo de la Justicia en una causa en la que se investigaba a una banda de secuestradores y narcotraficantes cuando era jefe de la Departamental de Lomas de Zamora.
El fiscal lo acusó porque no consiguió un helicóptero para realizar un operativo que habían pedido los investigadores y, así, entorpeció la investigación, según entendió Arocena.
Smith había tenido otro problema con la Justicia: estuvo procesado por uno de los primeros casos de "gatillo fácil": la masacre de Villa Albertina, ocurrida el 17 de junio de 1985, donde fueron asesinadas tres personas, aunque finalmente fue absuelto.
Dentro de la fuerza se decía que el comisario general Smith siempre había estado ligado al ex presidente Eduardo Duhalde, y por eso se conjeturaba que podía llegara ser el jefe de la fuerza. El policía es hijo de Santos Smith, director de Transporte provincial cuando Duhalde era gobernador e intendente de la residencia presidencial de Olivos durante su presidencia.
Pero sus relaciones familiares no lo ayudaron. Hace unos veinte días, el gobernador Solá recibió una llamada de Duhalde, que le dijo al mandatario provincial: "Es posible que alguien diga que yo estoy detrás de Smith para que suba. Desde ya te digo que no tengo nada que ver. Yo no apoyo a nadie". El gobernador le contestó: "No lo estamos promoviendo". El diálogo fue narrado a LA NACION por Solá. Ahora Smith sabe que nunca llegará al máximo escalón de la fuerza. Ayer quedó en disponibilidad, lo que significa que pertenece a la policía y cobra sueldo.
El caso de Casafús fue diferente. Es cierto que el fiscal Víctor Violini lo investiga por enriquecimiento ilícito, pero no tiene pruebas para procesarlo. Asuntos Internos tampoco las consiguió. Pero la situación del hombre que se hizo conocido por comandar la Brigada Antisecuestros podría complicarse en la causa abierta tras el crimen de María Marta García Belsunce.
El fiscal Diego Molina Pico podría procesarlo por falso testimonio. Es que el comisario general recibió siete llamadas de Horacio García Belsunce, hermano de la víctima, y no aquel que declaró en un principio, en el que le pedían que "sacara a la policía" del country Carmel. Casafús se sentía presionado por los cuestionamientos que recibía a raíz de esta causa. Y le había pedido a Alvarez el retiro.
Alvarez no lo aceptó, porque había cuatro secuestrados. Quedaron en evaluar la situación una vez que las víctimas estuvieran en libertad. Tras la liberación de Pablo Belluscio y Leopoldo Andrada se volvió sobre el tema y ayer pasó a retiro.
Así lo quisieron Solá y Alvarez, tras la presión de Kirchner.
- Palmadita. Esta imagen tiene apenas una semana. El ministro de Seguridad de la provincia de Buenos Aires, Juan José Alvarez, palmea amistosamente al comisario Angel Casafús, horas después de que Pablo Belluscio fue liberado por sus secuestradores. El comisario felicitado hace siete días ya no está en la policía.




