
Recrean en Mendoza la epopeya de San Martín
Actores locales le dan vida al campamento de El Plumerillo
1 minuto de lectura'
LAS HERAS, Mendoza.- Un oficial camina por el campo del regimiento con cara de afligido, con el gesto duro. Se acerca temeroso a su comandante y le dice que quiere hablar con el ciudadano San Martín, no con el general.
El Gran Capitán acepta el pedido y lo escucha como si no tuviera galones en su gastada chaqueta: enseguida se entera de que su subordinado perdió en el juego plata destinada a la tropa.
Entonces, José de San Martín le entrega los billetes y ordena: "¡Pague a sus soldados, pero guarde el secreto, porque si el general San Martín se entera de lo ocurrido lo manda a fusilar en el acto!"
Como no es octubre de 1816 sino de 2001, no hay secreto alguno en este caso. El Libertador y su oficial son actores y el público que los rodea aplaude la escena. Pero la historia fue cierta y la actuación se torna convincente a pesar del tiempo y de lo difícil que es componer el personaje del prócer, del Libertador de América.
Es que el clima ayuda, los vientos cuyanos soplan como entonces y el lugar es el mismo.
El mismo campo en el que se agitaban los penachos de las cortaderas y que por eso bautizaron El Plumerillo. Aquellas tierras elegidas por el Jefe del Ande, a ocho kilómetros de la ciudad de Mendoza, para entrenar a su Ejército de Granaderos.
"Los preparativos del Ejército de los Andes" se llama este espectáculo vivo que mezcla el teatro con una interesante visita guiada y lleva a los espectadores, a los turistas, como por los rincones de un museo, integrándolos a la escenografía y casi compartiendo los diálogos con los granaderos-actores.
Mendoza, algo más que vino
Fue así, con este impulso turístico, histórico y cultural, que en Mendoza se entreveraron aportes de distintos ámbitos para llegar a esta propuesta que todas las semanas entrega algo más a quienes pasan por "la ruta del vino".
Porque, con el afán de poner "La historia en su lugar", la Secretaría de Turismo de la Nación se comprometió a apuntalar un proyecto que alcanza a todos y que conmueve de cerca a los cuyanos, por la propia historia, por el pasado.
Por eso los actores pertenecen a la Universidad Nacional de Cuyo, y la escenografía, a profesores de arte y diseño de la misma facultad.
También fueron convocadas la libretista Marisé Monteiro, la investigadora mendocina Elvira Búcolo y, además, para la inauguración no solamente estuvieron los representantes de las fuerzas vivas y castrenses de la provincia, sino que además del secretario de Turismo, Hernán Lombardi, se incluyó una madrina actoral como Ana María Picchio.
Réplicas de utensilios
De alguna manera trabajó gente de lo más diversa, pero con un solo afán, como la pujanza que tuvieron los artesanos de Bermejo, hombres del departamento mendocino de Guaymallén, que elaboraron las réplicas de los utensilios de cocina utilizados por el Ejército de los Andes.
Guiados por los soldados-actores, los visitantes recorren el campamento sanmartiniano por alrededor de 45 minutos, viviendo de cerca la puesta en escena y los diálogos, como el de aquel oficial con el ciudadano-general.
Allí se pasa por las barracas de piso de tierra, paredes de barro y techos de paja, como era en aquel entonces. Los turistas pueden ver el escritorio en el que San Martín escribió cartas, desarrolló estrategias y acuñó sueños de libertad. También se puede ver la fragua en la que Fray Luis Beltrán confeccionaba las balas de cañón, o la capilla de la Virgen Nuestra Señora del Carmen.
Escenas de combate, fusiles que soplan humo y algún cañonazo completan el paseo después de haber vivido de cerca la vida de campaña, los usos y las costumbres de los bravos granaderos de aquel general y todas las anécdotas que enriquecen la puesta.
Protagonista de la historia
Y en los textos no faltan las referencias que enorgullecen a la gente de Mendoza, tanto como a la de San Juan y San Luis. En fin, a todo este Cuyo que tanto le ha dado al resto del país.
Las anécdotas, leyendas. Esas que hablan de otro triunfo, del triunfo fuera del campo de batalla, del triunfo de la política y que tuvo a José Francisco de San Martín como gobernador de Cuyo.
Cuando protagonizó una política de progreso con la protección de la salud, la educación, el cuidado de las fuentes hídricas, el embellecimiento de la ciudad y la atención de las necesidades públicas, entre otras medidas que enorgullecieron a esta parte del país.
Capítulos de la historia que se reviven en El Plumerillo, con actoressoldados desde un escenario que parecería tener bambalinas de cortaderas.




