Se centra en 4 carreras la salida laboral
El 55 por ciento de los pedidos va a ingeniería, económicas e informática
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La formación en ciencias económicas, ingeniería industrial e informática es -en tiempos en que no abunda- la mejor ayuda para conseguir empleo, aunque cada vez se valora más la "polifuncionalidad".
Así lo refleja una estadística del Centro Universitario de Empleo, un organismo que depende de la Universidad de Buenos Aires y que se encarga de recibir pedidos de personal de empresas y de canalizarlos entre estudiantes avanzados y graduados jóvenes que buscan empleo.
En 1998, las carreras más solicitadas por empresas y organismos del Estado fueron las de contador público, con el 20 por ciento de los pedidos; administración de empresas (15%), e ingeniería industrial, con el 11 por ciento, de acuerdo con las demandas al Centro Universitario de Empleo.
Las carreras vinculadas con la informática y los sistemas reunieron el 9% de los pedidos, con lo que cuatro carreras concentraron el 55% de la demanda laboral.
Van en aumento, además, los pedidos de estudiantes y graduados en relaciones del trabajo (5%), ciencias de la comunicación (4%) y ciencias de la educación (2%), según el organismo.
Un poco relegadas quedan carreras tradicionales como ingeniería civil y arquitectura, cada una con el 3%, y abogacía, con el 2%. De todas maneras, hay que tener en cuenta que estas profesiones exceden la oferta de los sectores empresarial y estatal por su inserción independiente en el mercado laboral.
"Los títulos formales son cada vez menos excluyentes para ocupar una posición laboral. Hoy se encuentran avisos en los diarios que dan la posibilidad de hasta cuatro títulos alternativos para cubrir un puesto", dijo Alicia de Camilloni, secretaria de Asuntos Académicos de la Universidad de Buenos Aires, en diálogo con La Nación .
Esta circunstancia empuja a los planificadores a la necesaria reformulación de los contenidos curriculares en un amplio abanico de universidades e institutos de formación superior en la Argentina, y que en la UBA ya empezó por las carreras de Ciencias Económicas y Ciencias Agrarias.
Al margen de las cifras aportadas por la propia universidad, para responder cuáles son en nuestro medio las carreras con mejor salida laboral, los elementos de juicio no abundan.
En la Secretaría de Políticas de Empleo y Capacitación Laboral del Ministerio de Trabajo, donde sería esperable obtener algunas cifras, no se llevan estadísticas. En otros países, como Francia, existe específicamente en el ámbito estatal un observatorio de empleo, que efectúa un seguimiento anual de los graduados universitarios para saber cuál es el nivel real de ocupación por carrera y hacia dónde van variando en ese plano las demandas de la sociedad.
El Centro Universitario de Empleo de la UBA es un termómetro local con datos parciales, pero igualmente representativos, porque se originan en la mayor usina de profesionales universitarios que tiene el país.
Demanda de computación
En consonancia con estas afirmaciones, también es ilustrativa una investigación realizada por el Anuario 1999 de la revista Becas & Empleos sobre 45 prácticas rentadas (pasantías, trainings) y 22 programas de jóvenes profesionales de otras tantas empresas líderes del país.
La muestra refleja una demanda agregada anual de 4000 jóvenes de todas las carreras y señala que las áreas más solicitadas son las económicas (38%) y las diferentes ramas de la ingeniería (33%).
En segundo plano figuran las ciencias de la computación, las ciencias sociales -sobre todo derecho y, en menor medida, comunicación social y publicidad- y las ciencias humanas, en particular las carreras de relaciones industriales y humanas.
En el rubro "otros" se incluye una diversidad de títulos demandados por sectores específicos, como arquitectura, farmacia, química, geología, geofísica y tecnología de alimentos.
Martha Alicia Alles, directora de la división Recursos Humanos de Ernst & Young, coincide también en que las carreras del área económica -Economía, Administración de Empresas, Contador Público, Finanzas y Marketing- son las que hacen punta en las búsquedas, impulsadas por la expansión de los negocios que trajo la década del noventa. "Y después, las ingenierías, pero no todas, sino la industrial y las relacionadas con sistemas", dice.
Su preocupación es que, si la Argentina tomara un ritmo sostenido de crecimiento, van a faltar profesionales, como sostiene también el ingeniero Marcelo Sobrevila, miembro de la Academia Nacional de Educación, en esta misma página.
"No sólo en otras ramas de la ingeniería, sino en casi todas las áreas, porque, más allá del título, se están pidiendo otras competencias y perfiles profesionales, como vocación para trabajar en equipo, compromiso, voluntad de capacitación permanente, y demás aptitudes, que si uno empieza a hilar fino en las búsquedas no las encuentra", asegura Alles.
Bolsas de trabajo
Si bien hasta no hace muchos años era difícil conseguir una empresa donde los alumnos universitarios pudieran realizar sus prácticas, ahora las organizaciones se ofrecen y acuden a la universidad en busca de pasantes.
La mayoría de las casas de estudios tienen convenios con empresas para facilitar a sus alumnos el acceso a pasantías y empleos efectivos, y disponen de importantes bases de datos que, por un lado, facilitan las búsquedas de las empresas y las consultoras y, por otro, son un servicio a sus alumnos y graduados.
La exigencia de una formación polifuncional y de mayor versatilidad en los roles ocupacionales es una tendencia creciente, en coincidencia con el concepto moderno de empresa flexible.
El rector del Instituto Tecnológico de Buenos Aires (ITBA), Ernesto Ruiz, subraya esta circunstancia en el ejercicio profesional de los ingenieros, que hoy es corriente encontrarlos en cualquier tipo de actividad económica, productiva, de servicios, finanzas y bancos. "La explicación está en que su formación lógico-matemática les da un alto grado de capacidad de adecuación a los más diversos tipos de áreas y funciones, en particular a las vinculadas con el management."
María del Carmen Sívori, consultora de Valuar, Organización de Recursos Humanos, afirma que, para un abanico muy amplio de puestos, hay una búsqueda acentuada de profesionales formados en "disciplinas duras", por la capacidad de abstracción, el rigor intelectual y el entrenamiento en razonamientos complejos que ellas proporcionan.






