Silencio en el caso Nine, mientras se cree que hay una nueva víctima
No hubo más llamadas por el rapto en Moreno; investigan otro en la zona norte
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Los secuestradores de Patricia Nine parecen jugar con el tiempo. Desde que el martes pasado, poco después de haber capturado a la mujer en La Reja, partido de Moreno, llamaron al padre de la cautiva, el empresario de la zona oeste del Gran Buenos Aires Eduardo Nine, para exigirle el pago de un rescate de 500.000 dólares, no volvió a establecerse comunicación alguna que alentara la negociación.
Pero el esfuerzo de la justicia federal y de las autoridades bonaerenses para dar con esta víctima se ha duplicado ahora. Es que el conductor de un transporte escolar ratificó ayer oficialmente lo que ya había advertido el día anterior en un control policial de La Horqueta: que el sábado, al volante de su vehículo, chocó con un Peugeot 405 gris cuya patente terminaba en 500 y en cuyo baúl unos sujetos que lo encañonaron con armas de puño llevaban cautiva -encapuchada y atada- a una mujer.
Fuentes de la investigación dijeron ayer que el testimonio del chofer del transporte escolar es "verosímil", pese a que distintos rastrillajes realizados por la policía por los partidos de San Isidro y San Fernando no permitieron dar con un Peugeot como el descripto por el conductor.
Sin embargo, para avanzar en la pesquisa los detectives chocan con un serio escollo: no hay, hasta ahora, radicada denuncia alguna por la desaparición de una mujer.
Aun así, la fiscal federal adjunta de San Isidro, Zulma Scofani, ha tomado intervención de oficio en este nuevo caso.
Pese a que el secuestro de Nine se produjo en el partido de Moreno y el nuevo episodio denunciado inicialmente anteayer al mediodía y ratificado en la víspera ocurrió entre San Fernando y San Isidro, los detectives no descartaban ayer que los autores de uno y otro hecho pudieran ser los mismos.
Solidaridad xeneize
Mientras se intenta establecer si otra mujer es, desde anteayer, víctima de un secuestro extorsivo, Nine cumplió ayer a la mañana su quinto día de cautiverio.
Por la tarde, y como ha ocurrido en ocasiones anteriores con casos similares, la jornada deportiva fue espacio fecundo para pedidos relacionados con víctimas de delitos que, como éste, son los que hoy más preocupan a la sociedad y, consecuentemente, a las autoridades del área de Seguridad.
A las 16, el plantel de Boca, al pisar el césped de la Bombonera para enfrentar al primer equipo de Huracán, de Tres Arroyos, portaba una bandera que rezaba: "Liberen a Patricia", casi a sabiendas de que los captores de la mujer, seguramente, estarían a punto de ver el encuentro por TV.
Pero los detectives del caso, ajenos a lo directo de aquel mensaje xeneize, creen que lo que les aguarda es, en realidad, una larga espera en la que los tiempos serán los que impongan los captores de Nine, "dueños" de la negociación en el actual estado del caso.
Patricia Nine, de 37 años, fue secuestrada el martes pasado a la mañana cuando llevaba a sus dos hijas y a dos sobrinos al Bartolomé Mitre Day School, de La Reja, en su Chevrolet Astra.
Sujetos armados con armas de puño y fusiles FAL (uno de ellos cubría su cara con un cuello-bufanda de polar rojo) le salieron al paso en un operativo que, según los investigadores, denota que conocían al detalle los movimientos de la mujer, la obligaron a bajar del auto, a la vista de los menores, y la obligaron a subir a un Renault Laguna con vidrios polarizados.
Ese mismo día el padre de Patricia recibió una breve llamada desde un locutorio de la zona sur del conurbano: debía juntar 500.000 dólares. Fue, hasta ahora, la última comunicación.
Críticas de Gustavo Posse
(DyN).- El intendente de San Isidro, Gustavo Posse, calificó ayer de "decadentes" y "oscuras" las actividades centralizadas de la policía bonaerense e imploró por un plan de seguridad predelictual en la provincia, ya que las condiciones que provocaron la ola de secuestros "siguen igual".
Posse consideró además que "no es sólido" lo sucedido con la denuncia del subsecretario de Seguridad de la provincia, Martín Arias Duval, que denunció un supuesto plan para atentar contra su vida, la del ministro bonaerense León Arslanian y la del camarista Fernando Maroto. "Yo la denuncia no la vi, vi lo que salió en los medios", aseguró Posse en declaraciones a Radio Del Plata.
La semana pasada, cabe recordar, Arslanian denunció que había recibido una llamada anónima en su ministerio que alertaba sobre un presunto plan para asesinarlo a él, a su segundo y al camarista Maroto.
"Me parece que no es sólido", dijo el intendente, y aseguró que "se trata de un supuesto intento de asesinato en una supuesta reunión que se realizó en Vicente López, parece, con integrantes de una jefatura departamental que tiene sede en la avenida Casona del Tigre".
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