Retrasos en la búsqueda: a una semana de la desaparición del docente jubilado en Tucumán, el rastrillaje toma un nuevo rumbo
Raúl Alfredo Moyano no aparece desde el lunes pasado, cuando hizo cumbre en el cerro Ñuñorco Grande; los rescatistas pernoctan en el área crítica, en medio de condiciones climáticas adversas que complican el operativo
5 minutos de lectura'
SAN CARLOS DE BARILOCHE.- Al cumplirse una semana de la desaparición del docente jubilado Raúl Alfredo Moyano, de 59 años, en El Mollar, Tucumán, el operativo de rescate dio un giro estratégico. El rastreo técnico de la señal de su teléfono móvil y el despliegue de un campamento avanzado en la cima del Ñuñorco Grande –la montaña en la que se extravió– abren una nueva fase de búsqueda en una zona de alta complejidad geográfica y climática.
Desde que comenzó el operativo, las tareas de los rescatistas se han visto fuertemente afectadas por lluvias, densa niebla y nevadas en las altas cumbres, lo que ha inestabilizado el terreno e impedido el uso prolongado de medios aéreos.
En las últimas horas, el hallazgo de una señal telefónica permitió delimitar un nuevo perímetro prioritario de rastrillaje. Según confirmó la hija del docente jubilado, Suyay Moyano, la pericia técnica determinó que el miércoles pasado, dos días después de su desaparición, una antena ubicada en la zona de Los Sarmientos registró un impacto del dispositivo de su padre. Esta triangulación descartó la hipótesis inicial de que se encontraba en la ladera norte por donde ascendió y trasladó la búsqueda hacia el sector sur y sureste de la montaña, abarcando áreas como La Quebrada del Portugués, el sector de El Indio y la Ruta Provincial 307.
Según contó Suyay en declaraciones a los medios, el lunes 12 de octubre su padre inició el ascenso a las 11. Alcanzó la zona del “banquito”, en la cumbre, a las 17 y envió un mensaje de voz avisando que comenzaba el descenso. El descenso lleva cerca de tres horas. Es por eso que los especialistas consideran que el haber alcanzado la cima pasadas las 17 dejó a Moyano con escasa visibilidad durante la bajada.
Retrasos en la búsqueda
Su hija señaló las dificultades iniciales con las autoridades: “Vinieron enseguida a hacer la denuncia, a las 20.30 o 21, pero los tuvieron hasta las 2 de la mañana para recién tomársela”. José Luis Moyano, hermano del docente, fue quien radicó la denuncia.
Suyay también remarcó la demora burocrática para enviar el oficio judicial que posibilitó el rastreo del chip del teléfono. No obstante, ante la salida del sol y el despeje de las cumbres, en las últimas horas, la joven manifestó su optimismo: “Tenemos la esperanza de que hoy, cumpliéndose una semana de la desaparición de mi papá, aparezca”.
El ordenamiento y la planificación del operativo de búsqueda cobraron un nuevo impulso tras la intervención del especialista y coordinador del rescate Hernán Augusto Parajón, quien llegó a El Mollar el viernes pasado para estructurar las hipótesis de búsqueda. Explicó que hoy se llevó a cabo una reunión general para coordinar la compleja logística y el abastecimiento de las patrullas en la altura.
Parajón indicó que se definió una permanencia continua en la cumbre del Ñuñorco Grande, de 3320 metros: se instaló un acampe en la cima del cerro para que los rescatistas pernocten en el área crítica, evitando el desgaste físico y la pérdida de tiempo que implica subir y bajar diariamente desde el valle.
Asimismo, se hizo una delimitación en abanico: Parajón precisó que la señal captada en Los Sarmientos permitió circunscribir el cuadrante prioritario en forma de abanico desde la cima en dirección hacia El Indio y la Ruta Provincial 307. El coordinador sumó que el despliegue combina efectivos de la Policía de Tucumán, la Dirección de Comunicaciones, Gendarmería Nacional, operadores de drones, andinistas voluntarios con equipamiento de alta montaña y una división especializada procedente de Tinogasta, Catamarca.
Samuel Álvarez, jefe del Cuerpo Activo de Bomberos Voluntarios de El Mollar, graficó las condiciones adversas que enfrentan las patrullas terrestres: “El tiempo no nos está ayudando con el tema de las lluvias. Hay gente ha roto sus borcegos y se ha golpeado porque el terreno no está estable. El helicóptero está a disposición, pero climáticamente no puede sobrevolar la zona”.
Álvarez agregó sobre el posible estado del senderista: “Puede haberse desorientado y agarrado distintos puntos. Hay lugares a los que, por cuestiones climáticas, no se puede llegar porque cayó nieve. El clima está retrasando la búsqueda”.
El cerro Ñuñorco Grande alcanza los 3320 metros sobre el nivel del mar y se caracteriza por sus cambios abruptos de clima. Especialistas en montañismo señalan que, por su posición en la entrada del valle, es el primer cerro en recibir los frentes nubosos, lo que por momentos complica la visibilidad.
La zona presenta diversos factores de riesgo. Si bien el camino de subida al cerro suele estar marcado, al emprender el regreso existen bifurcaciones que conducen a vertientes opuestas. La combinación de niebla, lluvia y barro elimina las referencias visuales del terreno.
Además, si bien la cara que da a la localidad de El Mollar presenta vegetación abierta, la ladera sureste de la montaña desciende hacia la quebrada de Los Sosa y la masa boscosa de la selva tucumana. La vegetación tupida y las quebradas profundas dificultan enormemente el avance y la visibilidad de los equipos de rescate. Mientras tanto, las patrullas mantienen la expectativa de que el clima favorable de estas horas permita intensificar los sobrevuelos y consolidar los rastrillajes en los cañadones del sector sur.




