
Un pionero, el amigo del pueblo
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ARMINDA, Santa Fe (De un enviado especial).- Trajina de un lado para otro hablando con todos. Recibe a la gente con una simpatía que no decae nunca, tiene 78 años y un ánimo que contagia. Viene a ser algo así como "el amigo del pueblo" y es quizás uno de los hombres más representativos de la actualidad de Arminda, pero también de su historia.
Es que Juan Ciriaco Zampa nació aquí mismo, con la ayuda de una de aquellas parteras rurales, y su padre, Pablo Zampa, fue el fundador de Arminda en 1910, tras haber llegado de San Severino, Italia.
Juan Ciriaco se crió entre estas calles de tierra y bajo los eucaliptos, cuando el pueblo era un caserío que contaba sólo con una carnicería y el almacén. Esos comercios eran de los Zampa, quienes con el tiempo se dedicaron al campo y más adelante levantaron una acopiadora de cereales que hoy es una de las más grandes de la zona.
Habla del centro de jubilados que ayudó a construir, muestra con orgullo el jardín de infantes y la futura casa de la cultura, que se inaugurará al lado, en otra de las propiedades que él mismo cedió. Después, indica el campito en el que mandó construir un altar para poner una imagen de la Virgen de San Nicolás.
También cuenta cosas del tiempo y de la pasión por los "fierros", que caracterizaron a la familia:"Una vez, en 1922, mi padre apareció con un automóvil italiano Martini, me acuerdo de que el pueblo entero fue a recibirlo".
Habla de cuando él corría con un Ford T y muestra su colección de autos viejos, pero con cada uno que se cruza le recuerda: "¡No se olviden de que el 20 hacemos la gran paella! ¡No dejen de venir, eh!
Es que para el Día del Amigo, Juan Ciriaco mandó construir una gran paellera, con capacidad para 40 pollos y 30 kilos de arroz, que reunirá al pueblo en las mesas del club. Eso es lo que más le importa: el encuentro con la gente de Arminda, que es como si fuera su familia.




