Un secuestrador se suicidó cuando la policía liberaba a su joven víctima

La víctima fue retenida 29 horas en dos villas del conurbano; hay ocho detenidos
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29 de mayo de 2003  

Un joven estudiante universitario de 22 años, que estuvo secuestrado durante 29 horas y por quien sus captores pedían 45.000 pesos de rescate, fue liberado anteanoche por la policía bonaerense en una villa del norte del conurbano, donde se detuvo a ocho personas. Uno de los delincuentes que vigilaba al cautivo se suicidó de un balazo en la cabeza al verse rodeado por la policía, dijeron a LA NACION allegados a la causa.

Diego Ezequiel Triglia, estudiante de Ingeniería Electrónica de enla Universidad tecnológica Nacional (UTN), fue secuestrado el lunes último a las 23, cuando llegaba a su casa de Pastor Luna al 3700, en Villa Bosch, en su Peugeot 206, luego de un día de estudio.

Cuando subió su automóvil a la vereda, fue atacado por cuatro hombres que bajaron de un Ford Galaxy. Dos de ellos lo encañonaron, le pidieron la llave del Peugeot y le dijeron que sólo se iban a llevar su automóvil. pero nada de ello ocurrió.

Los delincuentes obligaron a Triglia a subir al Galaxy y lo trasladaron encapuchado. Lo interrogaron sobre su nivel de vida y las posibilidades económicas de su padre, que tiene una casa de venta de artículos electrónicos.

Luego de un viaje de entre 45 minutos y una hora, los delincuentes con el cautivo llegaron hasta una villa, donde ocultaron a su víctima en una casilla y comenzaron a negociar el rescate. Pidieron el teléfono de su familia a Triglia, lo que hace suponer que actuaron sin inteligencia previa, dijeron fuentes policiales.

Hubo muchas llamadas. La familia ofreció 5000 pesos y seguían las negociaciones. El rastreo de las comunicaciones llevó a la policía hasta Villa Hidalgo. Allí se ubicaron cuatro casillas donde se creía que podía estar el joven.

El fiscal de San Martín Miguel Gragnoli pidió los allanamientos concedidos por la jueza de garantías Solange Cambet. En las cuatro casillas allanadas no estaba el cautivo, pero igual fueron detenidos allí tres hombres y una mujer.

En el lugar se encontró un recipiente con orina que se analizará para determinar si pertenece al cautivo, lo que puede significar una evidencia de que estuvo allí detenido.

Triglia ya había sido trasladado a otro escondite. Un remisero, al cual la banda obligó a llevar al cautivo de Villa Hidalgo a Villa Cri Cri, de Garín, terminó dando la ubicación de dónde estaba el detenido.

Un disparo

Efectivos de la Delegación Departamental de Investigaciones de San Martín, al mando del comisario inspector Héctor Iglesia Brown y del jefe antisecuestros, comisario mayor Angel Casafús, rodearon el asentamiento. En ese momento se escuchó un disparo de arma de fuego.

La policía allanó el lugar desde donde había partido el disparo y hallaron a un hombre tirado en el suelo con un tiro en la cabeza, disparado con su revólver calibre 32. Aún estaba con vida, pero ayer a la noche falleció en el Hospital de Escobar y aún no había podido ser identificado.

En un cuarto contiguo estaba atado a una silla el joven Triglia, encapuchado.

La policía le gritó, pero el muchacho no le creyó. Estaba convencido de que se trataba del resto de la banda de secuestradores que estaba a punto de asesinarlo.

La clave

Los policías le nombraron a una familia vecina de los Triglia, los Di Nucci, dos de cuyos integrantes fueron fueron asesinados a tiros en un intento de asalto el año último en Martín Coronado.

Fue entonces que el muchacho se convenció de que no eran los delincuentes los que lo buscaban, sino sus salvadores, y terminó abrazándolos, dijeron fuentes policiales.

La policía detuvo en la Villa Cri Cri a los cuatro ocupantes del Ford Galaxy.

La banda, según relató Triglia, se jactaba de haber participado en el secuestro de Cristian Riquelme, el hermano del futbolista Juan Román Riquelme, como una manera de amedrentarlo.

"Creía que no contaba el cuento", relató el joven cuando la policía terminó con su cautiverio.

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