

Una sala de escape para entender cómo funciona la mente de una persona con Alzheimer
La organizó el Centro de la Memoria de la Fundación Favaloro, como una experiencia inmersiva para generar conciencia sobre los desafíos cotidianos para los pacientes
“Hilda tiene 78 años, es maestra jubilada y dedicó su vida a enseñar en distintas escuelas primarias de la provincia de Buenos Aires. Hace cinco años fue diagnosticada con la enfermedad de Alzheimer. Hoy su cuidadora tuvo que salir de urgencia por un problema familiar. Pensó que regresaría antes de que Hilda despertara de su siesta. Tomó su manojo de llaves y salió. Pero Hilda se levantó antes de lo previsto y un peligro real se percibe en el aire: hay olor a gas. Para ponerse a salvo, Hilda no puede simplemente correr hacia la puerta; primero necesita que la ayuden a desarmar el laberinto de sus propios recuerdos (la escuela, los viajes, los objetos), a situarse en el presente y a lidiar con las dificultades de una casa que hoy le parece ajena. Tienes menos de una hora para vivir en carne propia cómo la confusión transforma los actos más cotidianos en verdaderos desafíos y solo podrás salir cuando comprendas por qué una ayuda a tiempo puede cambiarlo todo”.
