
Probamos durante unas semanas este nuevo modelo de Garmin que trae pantalla AMOLED, GPS, métricas avanzadas de entrenamiento y una autonomía de hasta 13 días
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En el mundo de los relojes deportivos, el nombre Garmin es uno de los principales jugadores. Cuenta ya con una larga historia de seguimiento de entrenamientos para todo tipo de deportistas, tanto profesionales como amateurs, así como un profundo análisis de carreras y otras actividades deportivas.
En el marco del reciente lanzamiento del Forerunner 70, la gente de Garmin lo denominó como reloj de entrada, algo así como uno de los más básicos de esta nueva generación. Sin embargo, quienes nunca utilizaron modelos de la marca van a encontrar muchas funciones que hasta ahora estaban reservadas para modelos de mayor categoría.
El reloj incorpora una pantalla AMOLED táctil de 1,2 pulgadas y 390 x 390 píxeles, GPS integrado, seguimiento de la frecuencia cardíaca desde la muñeca y más de 80 perfiles deportivos. A eso suma funciones de entrenamiento que hasta hace no demasiado tiempo estaban asociadas a modelos más costosos, como Training Readiness, Training Status, potencia y dinámica de carrera desde la muñeca, entrenamientos diarios sugeridos y planes adaptativos de Garmin Coach.
Durante unas semanas lo utilizamos tanto para correr como para gimnasio, bicicleta, yoga, elongación, además de llevarlo durante el día y la noche para evaluar las funciones de actividad, descanso y recuperación.
Vayamos por partes. Este modelo tiene un tamaño de 42,6 x 42,6 x 11,9 mm y pesa 40 gramos con la correa. La correa de silicona de 20mm es bastante más resistente de lo que podría parecer a primera vista, y se puede ajustar o cambiar fácilmente. Prácticamente ni se siente en la muñeca, no molesta a la hora de hacer ejercicio, al bañarse ni al dormir.
Combina la pantalla táctil con los cinco botones físicos tradicionales de los Forerunner, algo que se agradece en la pileta, días con lluvia o al tener las manos muy transpiradas, ya que manejar las opciones de pantalla es más sencillo. En actividades más relajadas como yoga o elongación, es posible indicar fácilmente el cambio de una postura a otra tan solo al presionar un botón.
A la hora de nadar, por ejemplo, es solo cuestión de indicar la actividad, el tamaño de la piscina y oprimir el botón de comienzo. Luego con otro botón se pueden ir indicando los intervalos o descansos. El Forerunner 70 viene con una resistencia al agua de 5 ATM, ideal para nadar o usarlo aun bajo un diuvio.

Pero a la hora de correr es otra cosa. Porque para esto fueron creados estos relojes. Quienes ya tienen experiencia pueden programar entrenamientos desde la app o desde la pantalla del reloj en forma muy específica con pasadas, ritmo constante o subidas y bajadas. Quienes nunca lo hayan utilizado pueden simplemente seleccionar la opción Carrera, indicar si van a correr una determinada distancia o tiempo y listo. Entre otras cosas, es posible configurar para que el reloj se detenga automáticamente al hacer una pausa de hidratación, al frenar en una esquina para que cambie un semáforo, o hacerlo oprimiendo un botón físico.
Las métricas básicas son las previsibles en un reloj especializado: tiempo, distancia, ritmo y frecuencia cardíaca. El Forerunner 70 agrega cadencia, potencia de carrera y otras métricas que permiten hacer una lectura bastante más detallada del entrenamiento. Igualmente, la lectura detallada del rendimiento de cada actividad se aprecia con el software Garmin Connect.
El reloj utiliza posicionamiento GNSS integrado, aunque no dispone del GPS multibanda presente en algunos modelos superiores y que permite un seguimiento aún más preciso de nuestro camino. En cuanto a la navegación, el Forerunner 70 permite guardar ubicaciones, seguir recorridos y regresar hacia un punto determinado, pero no incluye los mapas completos disponibles en modelos superiores. Para correr en la ciudad o lugar conocido donde uno vive, alcanza y sobra. En las carreras por la ciudad respondió bien tanto al andar en la calle como en parques llenos de árboles (no tan frondosos en invierno, eso sí). Tampoco incluye altímetro barométrico, Garmin Pay (para hacer pagos NFC con el reloj) ni almacenamiento interno de música para escuchar sin teléfono.

Garmin Connect: la otra mitad del reloj
Una parte considerable de la información que se va generando mediante el uso cotidiano aparece en Garmin Connect, la aplicación donde se concentran entrenamientos, sueño, frecuencia cardíaca, recuperación y evolución de las distintas métricas.
Los datos se muestran en forma clara, y de un vistazo es posible acceder no solo al informe de la actividad realizada, sino también a datos de cómo se encuentra el físico en relación al descanso, horas de sueño, estrés, frecuencia cardíaca y energía.
Desde allí es bastante sencillo programar sesiones de entrenamiento (se pueden también realizar desde el reloj) de las distintas actividades. Para quien usa por primera vez el reloj, el exceso de opciones puede parecer abrumador, pero al ir utilizando solo para las actividades que se realizan, se le va encontrando muy fácilmente la vuelta.
Si no hay un plan elaborado por un profesor o entrenador, la opción Garmin Coach ofrece una alternativa guiada mediante planes que se adaptan a cada persona, con una duración determinada, sesiones especiales y actividades que se pueden seleccionar. Para no perderse ni una sola sesión de ejercicio, la app incorpora un calendario donde se indican todas las actividades.
Una meta alcanzada: la duración de la batería
Una de sus grandes fortalezas es la duración de su batería. Usado en modo entrenamiento, utilizando el GPS durante las actividades al aire libre, llegó a durar unos 5 días, una gran ventaja sobre otros modelos. En ese lapso, registró sesiones de yoga, natación, una hora de fuerza en el gimnasio y hasta una pequeña salida a correr. Garmin anuncia hasta 13 días como smartwatch, hasta 23 horas usando solamente GPS y 16 horas con todos los sistemas GNSS activos.
Además, midió varias noches de sueño, indicando cada dato específico, así como permanentemente la frecuencia cardíaca (mediante un sensor óptico). Toda esa información, además de mostrarla, también es utilizada por el reloj y la app para hacer un análisis de entrenamiento, recuperación y salud. Suma información como el estado de variabilidad de la frecuencia cardíaca (HRV), Pulse Ox y otras métricas relacionadas con bienestar y recuperación. Estas métricas sirven para organizar el próximo entrenamiento, pero Garmin recomienda no tomarlas como evaluaciones médicas.
En ese sentido, agrega la función Training Readiness, que cruza distintas variables de actividad y recuperación y entrega un valor que cambia a lo largo del día, indicando cuán preparado se encuentra el cuerpo como para realizar una tarea exigente a nivel físico o si es necesario parar un poco. Por supuesto, está en uno hacerle caso o ignorar lo que marca este entrenador virtual.
En ese sentido, Training Status analiza la evolución del entrenamiento, mientras otras pantallas muestran carga, VO2 máximo, recuperación y tendencias. Para quienes ya entrenan desde hace tiempo, esa información puede resultar útil para interpretar la evolución del entrenamiento.
No todo es ejercicio
Como no todo es ejercicio en la vida, la app Connect IQ de Garmin agrega todo lo referente a la visualización: esferas, aplicaciones y campos de datos (gratuitas y pagas) con mayor o menor cantidad de datos de acuerdo a lo que cada persona desee, con la hora en formato analógico o digital, datos del tiempo, más o menos colorida, datos de carrera o ciclismo, navegación, mapas, control de la cámara, fotos personales, etc.
La instalación de estas pantallas es de lo más sencillo: solo hay que conectar el reloj al celular vía Bluetooth, esperar a que la app lo detecte, y listo. Al comprar o elegir alguna pantalla o aplicación, se instala directamente.
La vinculación con el celular permite, además, ver las notificaciones del smartphone: ver, entre otros, mensajes de WhatsApp, Instagram u otros servicios similares, con lo cual los mensajes pueden verse tan solo al voltear la muñeca. En ese sentido, y si bien es posible configurarlo, la lectura de los mensajes o avisos es bastante cómoda, la luz del sol no perjudica la lectura y hasta hay opciones de respuestas preconfiguradas (para algunos modelos de celulares Android) para no tener que usar el celular. Algo muy cómodo mientras se hace ejercicio, desde ya.
Después de estas semanas de uso del Forerunner 70, cuyo precio en Argentina ronda los $600.000, se puede llegar a la conclusión de que no es solo un modelo básico para quienes tienen un estilo de vida activo, al ofrecer muchas métricas y ser multideporte, aunque no llega a la cobertura total que traen modelos de gamas superiores.
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