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Viajar en motorhome en la Argentina es posible, pero no todo lo común que es en los Estados Unidos y Europa. La oferta de RV (Recreational Vehicles, tal como es la sigla en inglés) es bastante más limitada que en el primer mundo, pero no hay -por lo menos por ahora- reglamentaciones que limiten el movimiento. La demanda en temporada alta hace que los vehículos escaseen. Si piensa hacer la experiencia en verano, vacaciones de invierno o Semana Santa, conviene reservar con anticipación.
Autonomía de las baterías, combustible, agua fresca y agua caliente, son "los" grandes temas de un viaje en casa rodante. Es preciso organizarse y conocerlos antes de salir a la ruta.

Los colores del agua
Todos los días hay que verificar el nivel de los tanques de agua fresca, agua gris y agua negra. El agua fresca es la que se carga directamente de una canilla (la manguera viene incluida). Luego de lavar los platos, las manos o ducharse, esa agua se convierte en agua gris; y, luego de ir al baño y tirar la cadena, en negra. Una vez al día es preciso volcar en el inodoro un líquido azul (provisto por la empresa rentadora) que degrada los desechos en el agua. Como los campings y estaciones de servicio no tienen (todavía) tanques que reciban aguas negras, hay que parar en el camino, lejos de todos, para vaciarlas. Para los aprensivos, la buena noticia es que, gracias al tratamiento, no hay sólidos: es todo líquido.
Contrato de convivencia
Convivir en el motorhome es muy divertido pero, por el bien común, hay que poner algunas reglas. Por ejemplo, el orden. Cada cosa que se usa debe ser guardada en su lugar. El movimiento es continuo y todo se va desacomodando y cayendo si no está sujeto.

No tan apto para ciudades
Es muy fácil acostumbrarse a andar con el motorhome por todos lados, pero hay que tener cuidado a la hora de llegar a una ciudad. Si bien en la Argentina no hay una reglamentación que prohíba o restrinja su uso, en las ciudades grandes con mucho tránsito es un poco incómodo, por lo que es mejor dejarlo en las afueras y manejarse en transporte público.

Una cuestión de tamaño
Otro de los puntos a los que hay que tomarle la mano es al tamaño del vehículo. El de porte mediano tiene un alto de 2,50 metros por 2,10 de ancho y 6,70 de largo, muchísimo más que un auto estándar. Por eso estacionar es todo un tema, hay que tener cuidado con las ramas bajas de los árboles y con las alturas máximas de entradas o puentes.

El tanque medio vacío
Si bien viajar en motorhome te ahorra un montón de dinero en pasajes y hoteles, y te libera de muchas preocupaciones logísticas, es importante saber que se lleva sus buenos litros de diésel. Son vehículos grandes, pesados y consumen bastante más que un auto. Lo ideal es que el llenado del tanque nunca baje de la mitad. Nunca se sabe con certeza a cuánto está la próxima estación.
La yapa
No hace falta contar con un carnet de conducir profesional para alquilar un motorhome. Sí es preciso reservar con antelación, especialmente en verano.



