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Cuentan los lugareños que hubo un tiempo en que Cabo Raso, Chubut, llegó a tener 300 habitantes, una escuela con internado y un hotel. Eran tiempos en los que allí atracaban los barcos, que descargaban pescado fresco y lo cambiaban por kilos de lana recién esquilada. Esa etapa duró poco, hasta que Camarones (a 80 km) se perfiló como puerto más seguro, y la RN 3 permitió viajar al sur sobre asfalto. Cabo Raso, de a poco, fue quedando abandonado. Dicen que en 1983 murió la última habitante, Mercedes Sinat, dueña de la proveeduría La Castellana y de la oficina postal. Vivió sola y sin vecinos durante años, hasta que una enfermedad la atacó y no quiso tratarse en un hospital.
En 2006, los trelewenses Eliane Fernández y Eduardo González llegaron por casualidad y no encontraron más que ruinas frente a un mar turquesa. Se instalaron en una casa rodante, con el propósito de rescatar la que hoy llaman "Casa 1". Así fueron recuperando otras propiedades de piedra y adobe para transformarlas en El Cabo, un hospedaje ecológico que cuenta con 25 plazas.
Hasta ahora reciclaron tres casas, el viejo hotel ?con comedor, cocina y 4 habitaciones con baño compartido? y una habitación. El agua (salobre) es de pozo, los termotanques son a gas o a leña, y la energía es solar o eólica. La cocina es de uso común y, quienes se alojen pueden llegar con sus provisiones, recurrir al almacén del hospedaje o solicitar pensión completa. También hay camping.
Datos útiles:
El Cabo, RP 1 Km 294. Cabo Raso, Chubut. C: (0280) 15 470-9080. caboraso@hotmail.com www.caboraso.com.ar
Nota publicada en enero de 2015.



