1 minuto de lectura'
El archipiélago hawaiano es un conjunto de islas producto de distintas erupciones volcánicas ubicadas en medio del océano Pacífico, a mitad de camino entre el oeste de Estados Unidos y Japón. Desde California son unas seis horas de vuelo y la conexión entre las islas también se hace en avión y son viajes de menos de una hora.
Las islas tienen paisajes muy diferenciados. Las montañas hawaianas son volcanes apagados, activos o dormidos, algunos como el Mauna Kea o el Mauna Loa, superan los cuatro mil metros, con nieve en su cima.
En las costas del oeste ?las menos húmedas? se concentran hoteles y condominios de cadenas internacionales y locales como Aston u Outrigger, con playas ideales para hacer snorkel, buceo y variados deportes náuticos. Las costas del este son selváticas debido a que las nubes precipitan su humedad de ese lado de las montañas. Las playas del norte son el punto de encuentro de los cultores del surf, por sus olas enormes y desafiantes. Duke Kahanamoku, nativo de la isla, es famoso en Hawaii y en el mundo por haber sido pionero del surf en 1920, usando una tabla de madera de cinco metros de largo.
La gran Oahu
Aquí está la capital de Hawai, Honolulu, y su famosa playa Waikiki, una reminiscencia de Miami por sus edificios y shoppings. Esta ciudad reúne varias etnias: asiáticas, europeas, americanas y nativas.
Oahu es famoso también por Pearl Harbour, hito de la II Guerra Mundial. Allí nos sorprendió ver una placa que rememora al crucero Phoenix, incorporado luego a la flota argentina y renombrado General Belgrano. El Phoenix estaba de guardia el día del ataque y fue uno de los primeros en sumarse al combate.
Hanauma Bay, al sur de Honolulu, es uno de los mejores lugares para la práctica del snorkeling. Se trata del cráter de un volcán apagado invadido por el agua de mar, que es hoy en día parque acuático protegido, y sorprende por la diversidad de peces. A él se puede llegar con micros del transporte público de la isla.
Big Island y Volcanoes National Park
La isla más grande, conocida simplemente como Hawaii, es la más nueva del archipiélago y está en constante crecimiento, debido al aporte permanente de lava.
Haciendo base en Waikoloa, en el Oeste, disfrutamos la maravillosa Hapuna, con sus arrecifes repletos de peces de colores, y el recorrido completo alrededor de la isla. Sorprendentes son las playas de arena negra, producto de la desintegración de la lava luego de su llegada al mar.
Nuestra excursión más importante fue al Volcanoes National Park. En él, el volcán Kilauea es hoy el vestigio tectónicamente activo más destacado de estas islas. A la sombra del Kilauea se crean los nuevos territorios costeros, que se aprecian cuando la lava llega y se vuelca en el mar. Su Centro de Visitantes es cita obligada para conocer las condiciones volcánicas del momento en el parque y qué es posible recorrer y qué no. No sólo hay guardaparques, sino también personal entrenado para orientar.
Aquí los espectáculos increíbles son muchos. La columna de humo del Kilauea, que se percibe a gran distancia, aún cuando no se vea, por los particulares reflejos esmerilados del cielo y las emanaciones de gases sulfurosos del mismo suelo, dispersos por doquier. El recorrido a pie por los túneles que dejaron los ríos de lava al endurecer, o ver caer la lava ardiendo y enfriarse en el mar son experiencias inolvidables. Pero lo que más nos impactó fueron las rutas de asfalto tapadas por la lava. La del Kilauea fluye por fisuras y corre cual "ríos de fuego" hasta alcanzar el mar. Este vertido agranda la isla pero al mismo tiempo destruye todo lo que encuentra a su paso, dejando tras de sí una superficie negra, rugosa y árida. En poco tiempo nuevas plantas crecen en esos páramos, la gente vuelve a instalarse y así todo se reinicia.
Hicimos base en Volcano, pequeña ciudad aledaña al parque. Nos alojamos en el Kilauea Lodge, con un restaurante muy apreciado. Nos ofrecieron una casita encantadora que nos conquistó el corazón. Típica construcción isleña de 1929, llamada Tutu´s Place, la rodean enormes plantas tropicales y flores deslumbrantes. En Volcano siempre llueve o llovizna, por eso no falta el paraguas junto a las puertas.
Maui
Es la isla de las increíbles playas. Aquí nos instalamos en Ka´anapali, en el oeste, donde nos saciamos practicando snorkeling, siempre respetando las recomendaciones de no pisar los corales, nadar de a dos, mantener los brazos al lado del cuerpo?. y nunca tocar los peces ni las tortugas.
Disfrutamos de los peces en playas hermosas como Kapalua, Napili o Ullua, y de los corales mismos. Entre los peces, alguna retraída morena o aquellos más difíciles de encontrar que parecen una alucinación por su extraordinaria belleza o sus fulgurantes colores.
Una excursión muy recomendada es la visita al Haleakala National Park, volcán de tres mil metros de altura, donde se encuentra un observatorio astronómico de los más importantes del mundo.
Las grandes tortugas hawaianas
Si bien se pueden ver tortugas en cualquiera de las islas, nuestros encuentros más significativos con ellas fueron en Big Island. Son especies protegidas. Nunca se las debe molestar, ni en el mar, ni cuando descansan en la arena.
Nos llevamos un susto del que luego nos reímos mucho cuando, lo que pensamos que era una gran piedra bajo nuestros pies, de repente entró en movimiento. ¡Era una tortuga de un metro de largo y de unos 100 kilos! Todos gritamos a través de los snorkels.
Siempre recordaré a mis hijos nadando en Waikoloa, Big Island, con dos tortugas gigantes.Desde la playa, veía cuatro cabezas, como si fuesen cuatro personas nadando juntas. En hawaiano "mahalo" significa gracias. Podríamos nosotros decir: Mahalo Hawaii.
Para contactar a la autora: vckiz@aol.com
Por Virginia Insua. Nota publicada en revista Lugares 192.


