1 minuto de lectura'
El circuito avanza por Las Juntas y toma la RP 1 que pasa por La Puerta y el Dique Las Pirquitas, desde donde se regresa a Catamarca ciudad. Hace poco, los locales diseñaron una versión más corta aunque menos pintoresca de este camino, que vincula El Rodeo directamente con La Puerta y es transitable con lluvia. Sin embargo, esta alternativa está haciendo que se pierda el mantenimiento del circuito clásico, con su despoblado paisaje de ríos y sitios arqueológicos.
Nosotros arrancamos con el circuito original ?parada mediante en las cabañas municipales de Las Juntas para almorzar? y comenzamos a trepar la RP 4 que avanza entre terrazas de cultivo, regadas por las nubes bajas.
En el caserío de Piedras Blancas sólo se ven "vacas-cabra", que parecen tener sopapas por pezuñas para aferrarse a las laderas de los cerros. La cancha de fútbol está vacía, también los bancos de la singular iglesia con su campanario separado del edificio.
Un poco más adelante llegamos a Chamorro, un paraje verdísimo junto al río Guayumil donde hay una sola casa, con camping, terneros y sauces llorones. Allí vive la tamalera Ramona Vega. En su casita prepara y hornea a la leña deliciosos tamales que su hermano, Néstor Saavedra, vende después en la carnicería La Esperanza. Ramona no lo sabe, pero su especialidad se sirve incluso en la mesa del hotel de montaña La Aguada.
En Los Varela, con su placita con juegos y la capilla de Nuestra Señora de La Merced, se puede optar por completar el circuito vía Las Pirquitas, o seguir adelante y sumar la Cuesta de Balcozna como bonus. El plan B, pasa por El Bolsón, sin comunidad hippie ni cabañas de madera, pero con una pintoresca hostería y un entorno de maizales y cultivos. Después de Balcozna y La Merced, el camino desemboca en la RN 38, a sólo 53 km de la capital.
Leer más de Catamarca oculta, de cuesta en cuesta.
Nota publicada en enero de 2014. Extracto de la nota publicada en revista Lugares nº 202.



