1 minuto de lectura'
Por si no lo saben, a los Parques Nacionales está prohibido ingresar con perros. Ni con correa, ni a upa, ni grandes, ni pequeños. Monte León alberga la segunda pingüinera más importante de Santa Cruz, una importante cantidad de aves, pumas y guanacos. Después de algunos años de práctica en la situación perro-turista-parque, la conclusión es una sola. No. Y si entra sin registrarse y lo encuentran, la multa puede dolerle en el bolsillo.
-Pero no es un perro, es un caniche toy.
"Eso te dice la gente", cuenta Mariana Martínez, intendente del Parque que es inflexible a la hora de velar por el delicado equilibrio en el que conviven las especies nativas.
Ella tiene larga experiencia en El Leoncito y el PN Perito Moreno, pero se reconoce novata ?como toda la APN? en el desafío de proteger áreas costeras. En efecto, los guardaparques saben andar a caballo, hachar, manejar 4x4, pero en materia de lanchas y navegaciones? se están gestando las primeras generaciones. De hecho, hasta ahora Parques ha solicitado el apoyo de Prefectura para hacerse a la mar.
Cuando desembarcaron en Monte León, el primer trabajo fue quitar los alambrados, armar pasarelas de acceso a los miradores más importantes, montar el centro de informes. En 2008 se instaló el camping y confitería Kimiri Aike, que significó un gran paso en los servicios al turista, ya que Piedrabuena está a 31 km y Puerto Santa Cruz, donde está radicada la intendencia, a 47 km. Hasta entonces, sólo la Hostería Monte León estaba disponible como ámbito para comer y dormir, a tarifas de estancia de lujo. Se trata del precioso casco de principios de siglo XX, prefabricado en Irlanda, que Silvia Braun aún regentea ?bajo la figura de fideicomiso? tras la compra y donación de la estancia que Douglas Tompkins hizo a través de Fundación Vida Silvestre, a la hora de crear el Parque. Silvia aún recuerda cuando los dominios de Monte León eran su backyard y los pingüinos sus juguetes. Venía desde Buenos Aires en auto en viajes de 3 a 4 días, en barco (9 días) o, más adelante en la historia, en avión, que hacía 9 escalas.
Los tiempos han cambiado, pero los caminos dentro del Parque todavía son rudimentarios. El acceso a la costa se realiza por la RP 63, que se cierra en días de lluvia, y queda clausurada del 30 de abril al 1º de noviembre, fecha en la que el Parque queda formalmente cerrado al público.
En su breve temporada y corta vida, Monte León convoca unos 9 mil turistas por año, de los cuales un 40% son extranjeros. Para los argentinos todavía no es popular, si bien la imagen de La Hoya, una gran cueva por donde entraba el mar y que tenía un agujero en la parte de arriba se hizo muy famosa, y todavía hay quienes llegan para verla? sin saber que se cayó en 2006.
No se desanimen. La Cabeza de León que le da nombre al Parque y la isla Monte León, que es Reserva Provincial desde 1996, lo esperan y son majestuosos. La isla fue explotada para guano hasta la década del 80, pero en los últimos 30 años logró recuperarse y luce radiante, colmada de cormoranes roqueros e imperiales, gaviotas grises, palomas antárticas y el veloz halcón peregrino, el ser vivo más rápido del planeta.
Además de la pingüinera, el otro atractivo del Parque es el ambiente "intermareal" que se deja ver con la bajamar al caminar por la playa. Hay que hacerlo con especial atención a los horarios de marea, pero la recompensa es un universo desconocido de mejillones, estrellas, cangrejos, algas, lapas y navajas de mar.
Leer más sobre la ruta Azúl que va desde Río Gallegos a Camarones, al sur de Chubut.
Extracto de la nota publicada en revista Lugares nº 210.


