La inauguración del megacomplejo Brickell City Centre, a principios de 2017, posicionó al Distrito Financiero de Miami como un nuevo destino en la Florida. Shopping de lujo, un refinado hotel con un rooftop bar en el piso 40, gastronomía de alto vuelo y más.
1 minuto de lectura'

Todas las miradas apuntan al rincón menos obvio de Miami: el Distrito Financiero. Esta área erizada de rascacielos hasta ahora reservada para hombres de negocios acaba de convertirse en el nuevo destino de la ciudad con el corte de cinta del complejo Brickell City Centre.
Su inauguración lo transformó en un oasis que ocupa tres manzanas donde reúne un shopping con más de 100 marcas de lujo –entre ellas, la primera sucursal de Saks Fifth Avenue en Miami–, dos torres residenciales, dos de oficinas y el primer hotel East de los Estados Unidos. Todas sus partes están hilvanadas por el Climate Ribbon, una descomunal estructura aérea de acero y vidrio que no sólo es el sello distintivo de su arquitectura sino que, además, es la encargada de propiciar un ambiente ideal de manera sustentable al aprovechar las corrientes naturales de aire. A 15 minutos del Aeropuerto Internacional de Miami, BCC es un cómodo hub desde el cual recorrer el resto de la ciudad: cuenta con una estación de Metromover (monorriel eléctrico gratuito que conecta con varios puntos de interés y otros medios de transporte) y paradas de Uber en el mismo shopping.
El plan maestro fue desarrollado por Swire Properties Inc, la compañía originaria de Hong Kong responsable también de la vecina isla artificial Brickell Key. La segunda fase comenzará a fines de 2017 y promete inaugurar el mercado de comida italiana más grande de la ciudad.

EXPERIENCIA EAST
Un puñado de conserjes reciben a los huéspedes frente a un mostrador equipado con computadoras Mac y tablets para hacer el check in automatizado. Una fuente de cobre separa el lobby de Domain, la barra donde se despacha el humeante café en grano de Panther Coffee. Veloces ascensores de estilo futurista recorren esta torre de punta a punta con algunas paradas obligadas. La primera es en el quinto piso para descubrir Quinto, la versión urbana del emblemático Parador La Huella de José Ignacio, Uruguay. Desde el desayuno hasta la cena, el desfile de delicias están a cargo del chef argentino Nano Crespo y se disfrutan en la espectacular terraza arbolada, en el deck junto a las cuatro piscinas o en un cálido salón ambientado con estilo rústico. El día despunta con pastelería recién horneada y un nutrido buffet que incluye desde quesos artesanales hasta granola casera. Para almorzar o cenar, la carta es tan pequeña como tentadora. Imbatibles la tostada de pan de campo con alcauciles, queso feta, olivas y tomates cherry, las carnes a la parrilla y los profiteroles con helado de ciruelas pasa y sabayón de Armagnac.

Sus 352 habitaciones parecen cajas de cristal con ventanales de piso a techo que miran hacia los rascacielos y a Biscayne Bay. En todas están presentes el arte, la tecnología (hay cables de todo tipo para cargar dispositivos + control inteligente de la iluminación + wifi), y el relax a cargo de los amenities australianos de Appelles Apothecary and Lab que se disfrutan bajo las duchas a presión.
El epílogo es el piso 40, donde despliega los encantos de Sugar, el rooftop bar ambientado como una jungla del sudeste que invita a disfrutar de un cóctel de autor y exquisitas tapas inspiradas en ese rincón del planeta bajo las estrellas.
Si pensás visitarlo...
Brickell City Centre. 701 S Miami Ave, Miami. www.brickellcitycentre.com
East. 788 Brickell Plaza, Miami. www.east-miami.com
Nota publicada en abril de 2017.

