Sobre mujeres pirata y fantasmas
Un pasado que convive con el folklore y despierta fantasías
1 minuto de lectura'
Tierra de leyendas, todos saben del chupacabras, el embaucador Anancy o Papa Bois. Ahora, en los tiempos de la televisión, el folklore todavía les gana la batalla a las telenovelas. Isaac Zapata, oficial de Relaciones Públicas de Turismo de Puerto Rico, da cuenta de su experiencia. "El edificio donde trabajo fue cárcel hasta que se cerró por sus malas condiciones. Desde 1837, en el Presidio La Princesa pagaron con su vida la mayoría de los delincuentes, lo más frecuente era que murieran ahorcados. La Oficina de Turismo, inaugurada en 1989, además sirve como centro de exhibiciones de artistas. El edificio fue remodelado y ahora está bien bonito. Pero nunca me quedo solo, nadie se queda a trabajar después de hora... Es frecuente escuchar ruidos extraños, pasos que van o vienen, cadenas o lamentos. No señor, ¡aquí nadie se queda a solas!"
Bandidas con falda
Lejos de la fantasía, un robo de 1523 marca el principio de la época de la piratería, cuando también los corsarios iban y venían con tesoros de oro, plata, perlas y piedras preciosas. Entre ellos, sir Francis Drake, bajo las órdenes de la reina Isabel I de Inglaterra, acérrima enemiga de España durante la segunda mitad del siglo XVI. La tentación convirtió al Caribe en el paraíso de los piratas de todas las nacionalidades; por ahí merodearon Morgan, Legrand, Rackham y Barbanegra, que anudaba cintas a su barba y encendía mechas de combustión lenta debajo de su sombrero para impresionar. Puerto Rico también tuvo su propio pirata: cuentan que Roberto Cofresí enterraba sus tesoros en la isla de Mona.
Infiltradas en el mundo viril de la piratería del siglo XVIII, hubo dos mujeres famosas: Anne Bonny y Mary Read. Ambas robaron y asesinaron al mando de Rackham, hasta que fueron capturadas en Jamaica y sentenciadas a muerte. Entonces apelaron a su condición femenina y alegaron estar embarazadas: Bonny (amante de Rackham) escapó de la muerte; Read murió bajo la sombra de un calabozo.
Vocabulario
En español peculiar, vale tener en cuenta algunas variantes muy locales para hablar al compás de la música puertorriqueña.
- Aguinaldo: música de Navidad, villancicos de ritmo local
- Bembé: fiestas callejeras
- Caneca: botella de litro
- Chavo: dinero
- Chu-chu: trenes o troleys gratuitos que recorren San Juan, Ponce y las principales ciudades.
- Guagua: ómnibus, colectivo.
- Jíbaro: habitante de las montañas, agricultor.
- Pana: amigo
- Palo: vaso chiquito de ron
- Piragua: quiosco rodante que vende helados realizados sobre la base de hielo escarchado y jarabe dulce de distintos gustos.

