Comercio: Detalles del Pacto Turnberry, fimado por la UE y EEUU
Tarifa única para automóviles y productos agroalimentarios

Una "póliza de seguro" en la visión de Bruselas, un "acuerdo colosal que hace historia" en la narrativa de "America First", el acuerdo mantuvo los principales pilares de la economía, pero dejó incertidumbres en cuestiones estratégicas clave: desde lo digital hasta lo farmacéutico, desde los chips hasta los metales industriales, e incluso la defensa.
Tras las nuevas amenazas del magnate respecto a Groenlandia, todo podría volver a cuestionarse. Estos son los puntos principales del acuerdo: * Tasa de referencia: El núcleo del acuerdo es el tipo arancelario del 15%. El marco incluye la cláusula de "Nación Más Favorecida" (NMF), una garantía de igualdad y no discriminación en el marco de la OMC, que establece un arancel recíproco promedio del 4,8% en el comercio transatlántico, vigente antes de Trump.
* Automotriz: La industria automotriz, apoyada por la presión constante de las principales empresas alemanas, también logró una flexibilización del arancel anterior al 27,5%, junto con la armonización del umbral del 15% para los componentes.
* Agricultura: El tipo fijo se extendió a la cadena de suministro agrícola, absorbiendo los aranceles preexistentes, aunque con efectos desiguales. Para algunos productos, como los lácteos y el aceite de oliva virgen extra italiano, el impacto fue prácticamente nulo. Mucha más incertidumbre rodea al vino, las bebidas espirituosas y la cerveza: salvo una exención que nunca se materializó, el sector permaneció expuesto al arancel básico, sufriendo un aumento del 2,5 % sobre el umbral anterior.
* Medicamentos y chips: El sector sanitario (medicamentos, vacunas y dispositivos esenciales) y los semiconductores también se estancaron en el 15%, pero no están completamente a salvo. La Casa Blanca amenazó repetidamente con nuevas subidas de impuestos y, en el sector farmacéutico, no descartó cifras desorbitadas de hasta el 200%. Estas amenazas, hasta el momento, no se tradujeron en medidas concretas.
* Fuerte control sobre el acero y el aluminio: Sin concesiones sobre los metales industriales. Los aranceles estadounidenses del 50% se mantuvieron vigentes. La única señal de apertura es el inicio de la cooperación en materia de cuotas para proteger sus respectivos mercados del exceso de capacidad global, con una postura explícitamente antichina.
* Exenciones: Algunos de los sectores más sensibles celebraron la exención de aranceles: aviación civil, robótica avanzada y maquinaria industrial. Sus rivales históricos, Airbus y Boeing, también quedaron exentos.
* Contrapartes de la UE: La UE propuso 750 000 millones de dólares en compras de energía a Estados Unidos para 2028, con el GNL a la cabeza, junto con el petróleo y la energía nuclear, y 40 000 millones de dólares destinados a chips de IA estadounidenses para centros de datos europeos.
En materia de seguridad, el compromiso del continente de aumentar la compra de armas estadounidenses se consolidó, aunque en secreto, de acuerdo con el acuerdo de la OTAN de aumentar el gasto en defensa al 5 % del PBI.
La UE también dió luz verde al reconocimiento de ciertas normas técnicas estadounidenses en los sectores de la automoción, la tecnología, la IA y las criptomonedas.
El ámbito digital también entró en las negociaciones: en la versión de la Casa Blanca, la UE garantizó que las grandes tecnológicas estarán exentas de cualquier impuesto sobre el uso de internet o la red (participación equitativa). Esta interpretación es rechazada por la UE, pero respaldada por la Ley de Redes Digitales Europeas, prevista para el 20 de enero.
(ANSA).



