Economía: EEUU reduce aranceles a la pasta italiana
Washington recalculó los gravámenes en una investigación por presunto dumping

La medida se enmarca en una investigación por presunto dumping —venta de productos a precios inferiores al valor considerado justo— iniciada a partir de denuncias de productores estadounidenses. En una primera instancia, Washington había anunciado aranceles preliminares de hasta el 92% sobre la pasta seca importada desde Italia, que se sumaban a gravámenes ya existentes y que, en algunos casos, podían elevar la carga total por encima del 100%.
Tras una revisión más reciente, el Departamento de Comercio estadounidense recalculó las tasas y determinó reducciones sustanciales para los principales fabricantes italianos involucrados. Según informó el gobierno italiano, los nuevos aranceles propuestos se ubican ahora entre poco más del 2% y cerca del 14%, dependiendo de la empresa, mientras que para el resto de los productores examinados se fijó una tasa promedio inferior al 10%.
"La redeterminación de los aranceles es una señal del reconocimiento, por parte de las autoridades estadounidenses, de la voluntad concreta de colaboración de nuestras empresas", señaló una nota oficial italiana. El comunicado agregó que la revisión también constituye "una señal de la eficacia del apoyo garantizado por la Cancillería (Farnesina) y por el Gobierno desde el inicio del proceso, respaldo que se mantendrá de cara a las decisiones definitivas".
La pasta italiana ocupa un lugar central en el comercio agroalimentario entre Italia y Estados Unidos. El mercado estadounidense es uno de los principales destinos de exportación del sector, con ventas que superan varios cientos de millones de euros anuales. Marcas históricas y de fuerte presencia internacional mantienen una posición consolidada tanto en supermercados como en el canal gastronómico.
El anuncio inicial de aranceles elevados había generado alarma entre importadores, distribuidores y consumidores estadounidenses, que advertían sobre un fuerte aumento de precios o incluso la retirada de productos italianos del mercado, en un contexto de inflación aún sensible para los hogares.
El ministro italiano de Agricultura, Francesco Lollobrigida, celebró la decisión estadounidense y destacó el enfoque adoptado por el Ejecutivo.
"La buena noticia que llega desde Estados Unidos demuestra que el trabajo serio, sin alarmismos innecesarios, da resultados", afirmó el funcionario.
Lollobrigida recordó que el Gobierno italiano siguió el caso desde sus primeras etapas. "Hemos acompañado esta cuestión desde el inicio. En octubre, en Chicago, junto con el embajador Marco Peronaci, dimos una señal clara: las instituciones italianas no iban a abandonar a los productores de pasta", subrayó. (ANSA).



