EEUU: siete países aceptaron ser parte del Consejo de Paz de Trump
Se cursaron 52 invitaciones. Muchos lo están evaluando
Según fuentes diplomáticas citadas por medios internacionales, la mayoría de los gobiernos que recibieron la invitación indicó que el tema se encuentra en "revisión política y jurídica institucional". Otros subrayaron la necesidad de consultar con socios regionales y aliados antes de tomar una decisión.
Fuentes del Eliseo afirmaron que el presidente Emmanuel Macron decidió rechazar la invitación.
Funcionarios estadounidenses señalaron, no obstante, que se prevé que más líderes sean invitados en las próximas semanas.
El Consejo de Paz fue concebido inicialmente como un organismo destinado a respaldar la fase posterior del acuerdo de paz en la Franja de Gaza, en particular los procesos de estabilización, desmilitarización y reconstrucción.
Sin embargo, el borrador de su carta constitutiva no menciona de manera explícita a Gaza, lo que sugiere un mandato potencialmente más amplio, orientado a la gestión de conflictos y crisis internacionales, una especie de Consejo de Seguridad paralelo.
De acuerdo con un proyecto de estatuto que circuló entre gobiernos, Trump sería designado presidente vitalicio del organismo, mientras que los Estados miembros tendrían mandatos de tres años renovables.
El mismo documento contempla además la posibilidad de que los países interesados paguen una contribución de hasta US$ 1000 millones para asegurarse un asiento permanente en el órgano.
La propuesta fue presentada en el marco de un plan de paz en 20 puntos para el conflicto entre Israel y Hamas, aprobado en 2025 por el Consejo de Seguridad de la ONU. Trump anunció formalmente la creación del Board of Peace a comienzos de enero de 2026, con la idea de firmar su carta constitutiva durante el Foro Económico Mundial de Davos.
Las reacciones internacionales han sido dispares. Además de los siete países que ya confirmaron su adhesión, otros como Canadá e Italia reconocieron haber recibido la invitación y estar en fase de consultas internas. China y Rusia también confirmaron haber sido contactadas, pero evitaron pronunciarse por el momento.
Desde Europa, gobiernos como los de Francia y el Reino Unido expresaron cautela, indicando que el expediente se encuentra bajo análisis político y jurídico, y que cualquier decisión deberá ser coordinada con socios multilaterales.
Varios diplomáticos europeos señalaron en privado su preocupación por la falta de claridad sobre el mandato, la gobernanza y los mecanismos de rendición de cuentas del nuevo organismo.
Críticos de la iniciativa advirtieron que el Consejo de Paz podría configurarse como una alternativa de hecho a las instituciones multilaterales tradicionales, en particular a la ONU, lo que ha reavivado el debate sobre el equilibrio geopolítico y el rol de Estados Unidos en la arquitectura de seguridad global.
La Casa Blanca, en tanto, defendió el proyecto como una herramienta "flexible e innovadora" para promover acuerdos de paz y soluciones pragmáticas a conflictos enquistados, aunque reconoció que su alcance definitivo dependerá del número y el perfil de los países que finalmente decidan sumarse.
En ese marco, el presidente de Emiratos Árabes Unidos, jeque Mohamed bin Zayed Al Nahyan, aceptó formalmente la invitación de Washington para integrarse al Consejo de Paz, según informó el Ministerio de Exteriores emiratí.
"El jeque Mohamed bin Zayed Al Nahyan, presidente de Emiratos Árabes Unidos, ha aceptado la invitación de Estados Unidos para unirse al Board of Peace", señaló la cancillería en un comunicado.
El ministerio recordó que el organismo fue concebido originalmente para supervisar la reconstrucción del territorio palestino, aunque su estatuto no parece limitar su rol exclusivamente a Gaza, lo que refuerza la lectura de que podría convertirse en un foro permanente de gestión de crisis internacionales. (ANSA).



