EEUU: tres cardenales critican polarización y violencia
Arzobispos de Chicago, Washington y Newark

"Buscamos construir una paz verdaderamente justa y duradera, la paz que Jesús proclamó en el Evangelio. Renunciamos a la guerra como instrumento para intereses nacionales miopes", advierten los arzobispos Blase Joseph Cupich, de Chicago; Robert McElroy, de Washington y Joseph William Tobin, de Newark. Los prelados proclaman que "la acción militar debe considerarse solo como último recurso en situaciones extremas, no como un instrumento normal de la política nacional".
"Buscamos una política exterior que respete y promueva el derecho a la vida humana, la libertad religiosa y la promoción de la dignidad humana en todo el mundo, especialmente mediante la asistencia económica", agregan los cardenales en su declaración conjunta.
Hasta la fecha, explican los arzobispos, tras los acontecimientos en Venezuela y Groenlandia "el debate de nuestra nación sobre el fundamento moral de la política estadounidense está plagado de polarización, partidismo e intereses económicos y sociales estrechos".
Cupich, McElroy y Tobin también reiteran fragmentos del discurso del Papa Prevost al cuerpo diplomático a principios de este año, denunciando que "la guerra está volviendo a ponerse de moda" y que "se está extendiendo el fervor bélico".
Estas palabras, afirman, constituyen "un verdadero fundamento moral para las relaciones internacionales" y "una brújula ética perdurable para determinar el rumbo de la política exterior estadounidense en los próximos años".
El texto se basa en el hecho de que, en el nuevo año, "Estados Unidos ha entrado en el debate más profundo y acalorado sobre la base moral de sus acciones en todo el mundo desde el final de la Guerra Fría".
Citan "los acontecimientos en Venezuela, Ucrania y Groenlandia", que "han planteado cuestiones fundamentales sobre el uso de la fuerza militar y el significado de la paz".
En este sentido, los tres cardenales enfatizan cómo "el equilibrio entre el interés nacional y el bien común se enmarca en términos altamente polarizados".
Además, "el papel moral de Estados Unidos de América en la lucha contra el mal en el mundo, la defensa del derecho a la vida y la dignidad humana, y la defensa de la libertad religiosa está bajo escrutinio", continúan, "y la construcción de una paz justa y sostenible, tan crucial para el bienestar de la humanidad, se está reduciendo a categorías partidistas que fomentan la polarización y políticas destructivas".
En el texto, los tres cardenales evalúan la acción internacional de Estados Unidos a la luz de los principios expresados por el Papa León XIV en su discurso ante el Cuerpo Diplomático el 9 de enero.
En particular, citan el pasaje en el que el Pontífice afirma que "la debilidad del multilateralismo es motivo de especial preocupación" y que "una diplomacia que promueve el diálogo y busca el consenso entre todas las partes está siendo reemplazada por una diplomacia basada en la fuerza, por individuos o grupos de aliados" porque "la guerra ha vuelto a estar de moda y el fervor bélico se está extendiendo". (ANSA).



