El sueño de una "vida normal" motiva lucha de activista trans de Hong Kong

Al cabo de seis años de ardua batalla legal, el activista trans Henry Tse logró que en su documento de identidad se cambie "femenino" por "masculino", una victoria que espera facilite la vida a la comunidad trans de Hong Kong.
"No tenía alternativa", declaró Tse a la AFP sobre su demanda, que libró junto a otro hombre trans identificado ante la corte como Q, tras conocer el fallo de la Corte de Apelación Final de Hong Kong.
"Mi documento de identidad dice 'femenino', lo que claramente es diferente de mi identidad de género real, está mal. Portar esa cédula, incluso si todo el resto de la información es correcta... la gente no creerá que soy yo".
Enfrentó frecuentemente rechazo y humillación al intentar realizar tareas simples como entrar a un hotel o ir al gimnasio. Todo lo que quería era una "vida normal".
Tse sabía que su lucha por reconocimiento sería difícil, pero nunca imaginó que tardaría tanto.
Por su parte, Q dijo a la AFP que la victoria fue como "lograr una misión imposible".
"Solo queremos los mismos derechos que los demás y luchar por nuestra dignidad", expresó.
- Alcance limitado -
Hasta ahora, los adultos trans de Hong Kong solo podían cambiar sus documentos si demostraban que se habían operado para cambiar de sexo.
En el fallo del 6 de febrero, la Corte de Apelación Final determinó que es inconstitucional exigir a las personas transgénero a someterse a una cirugía para variar su documento de identidad, por cuanto impone "una carga inaceptablemente pesada" sobre Tse y Q.
Tras la sentencia, la Oficina de Seguridad del gobierno dijo que "buscará asesoría legal sobre las acciones a seguir".
Hong Kong no tiene una legislación de identidad de género, y un grupo de trabajo creado por el gobierno en 2017 no ha propuesto una actualización.
Human Rights Watch señaló que el fallo es de "alcance limitado".
Aún así, el fallo envía un "fuerte mensaje" a las autoridades para "reformar los criterios desfasados de Hong Kong para reconocer a las personas trans".
Decenas de países han adoptado leyes de identidad de género, algunos de los cuales como Argentina, Dinamarca y España permiten el reconocimiento legal sin necesidad de evaluación psicológica o médica.
En Taiwán, una mujer trans llevó a la justicia su batalla sobre la cédula de identidad y ganó en 2021, pero no se ha traducido en un cambio aplicable a otras personas trans.
En China continental, las personas transgénero pueden cambiar su género legal mediante cirugía, aunque existen muchas limitaciones, como que la persona debe tener más de 18 años, no estar casada y presentar pruebas de que informó a su familia.
En Hong Kong, algunos temen que la represión de Pekín contra la oposición amenaza mayores avances en la igualdad LGBTQ.
Muchos destacados activistas de la ciudad y su único legislador abiertamente homosexual han sido detenidos, dejando a pocos defensores en los salones del poder.
- Sin vida normal -
Una encuesta de 2021 de la Universidad China de Hong Kong halló niveles alarmantes de marginación social entre las personas transgénero de la ciudad.
La mitad reportó discriminación y 77% dijo haber contemplado el suicidio.
Tse estudió en una escuela cristiana para niñas que exigía a las alumnas utilizar vestidos tradicionales, les aconsejaba llevar el cabello largo y calificaba como "no natural" cualquier cosa que no fuera heterosexualidad.
Su familia consideraba su inclinación sexual como "una enfermedad".
Cuando estudiaba en la británica Universidad de Warwick, Tse pudo explorar su identidad.
Al regresar a Hong Kong en 2017, enfrentó problemas porque su documento lo identificaba como mujer.
En un gimnasio le impidieron usar los vestidores, mientras un albergue segregado por sexo no le permitió acceso.
"Claramente yo debía estar en el espacio de hombres, pero tenían miedo de que algo pasara, aunque nada pasaba", contó.
"Cuando (mi cédula) causa tantos problemas cotidianos y tratamiento desigual, no puedo vivir una vida normal Hong Kong como todo el mundo", agregó.
- Años de juventud -
Tse pasó casi seis años yendo a audiencia judiciales y realizando manifestaciones mientras jueces, abogados y medios discutían los detalles más íntimos de su vida.
"Yo estaba mentalmente preparado para luchar hasta el fin, pero no esperaba que tardara tanto", comentó.
"Me costó tiempo, esfuerzo, dinero y los mejores años de mi juventud".
La lucha lo inspiró a lanzar una oenegé en 2020 para defender los derechos trans en Hong Kong.
Todo el mundo necesita saber que "somos gente normal", afirmó.
"Somos sus amigos y colegas, solo queremos vivir, trabajar, casarnos en Hong Kong", expresó.
hol-su/lb/ser/dhw/cwl/mas/zm




