La ratificación por parte de 60 países activa la entrada en vigor del Tratado de Biodiversidad en Alta Mar
ONU. La ratificación por parte de 60 países activa la entrada en vigor del Tratado de Biodiversidad
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MADRID, 20 Sep. 2025 (Europa Press) -
Tratado de la Biodiversidad Más Allá de la Jurisdicción Nacional,
más conocido como Tratado de Alta Mar, un acuerdo para preservar y
garantizar un uso sostenible de dos tercios de los océanos, ha
entrado en vigor tras depositarse en la última semana los documentos
sobre la ratificación del acuerdo de cuatro países, con lo que ya
suman los 60 necesarios para su vigencia. En concreto ha sido la ratificación por parte de Sri Lanka, San
Vincente y Las Granadinas, Sierra Leona y Morocco los países que han
presentado su ratificación en la ONU con lo que se activa la entrada
en vigor en un plazo de 120 días, es decir el 17 de enero de 2026.
"Este histórico momento es la culminación de años de dedicación y
diplomacia global de gobiernos y partes interesadas", ha resaltado la
directora de la Alianza de Alta Mar, Rebecca Hubbard, quien ha
destacado que el tratado "es un potente testimonio de
multilateralismo que demuestra lo que el mundo puede lograr cuando se
une por el bien común de nuestros océanos, que cubren más del 70 por
ciento del planeta", ha resaltado.
Este acuerdo se basa en la Convención de la ONU sobre el Derecho del
Mar, pero refuerza notablemente el marco legal para la conservación y
el uso sostenible de la biodiversidad marina, destaca la ONU. Aporta
así un marco para la cooperación entre los países y otros actores que
será "crucial" para lograr los objetivos de la Agenda 2030 para un
desarrollo sostenible y el Marco de Biodiversidad Global
Kunming-Montreal.
El pacto incluye cuatro puntos clave. El primero aspira a "un reparto
justo y equitativo de los beneficios de las actividades relacoinadas
con los recursos genéticos marinos (...) en beneficio de toda la
Humanidad". Además prevé la creación de zonas protegidas para preservar hábitats
vitales, especies protegidas y fondos marinos o la necesidad de
evaluar el impacto de actividades económicas. También prevé un marco
legal internacional para evaluar el impacto de actividades en alta
mar y sus consecuencias para el cambio climático, la acidificación de
los océanos y otros impactos.
Por último, facilitará la cooperación y la transferencia de
tecnología marina para ayudar a las partes firmantes, en particular a
los países en vías de desarrollo, para que se cumplan los objetivos
del acuerdo y "nivelar así el campo de juego" para un uso responsable
de alta mar.
El acuerdo recoge también una base para financiar las medidas
previstas y un mecanismo para resolver disputas. Asimismo crea una
Conferencia de las Partes, un Organismo Científico y Técnico y otras
instancias.
La Conferencia de las Partes deberá reunirse en un plazo de un año
desde la entrada en vigor del Tratado, por lo que podría ser a
finales de 2026, aunque ya hay en marcha trabajos preparatorios para
esa CoP1.
"Lograr las 60 ratificaiones no es la meta, sino solo el principio de
la carrera", ha argumentado Hubbard. "La auténtica fuerza del Tratado
está en la participación universal.
Debemos celebrar este increíble avance, pero instamos a todos los países restantes a unirse a este histórico acuerdo", ha añadido.
Está previsto que haya nuevas adhesiones coincidiendo con la celebración de la sesión anual de la Asamblea General de la ONU, que comienza el 22 de septiembre.






