Milán-Cortina 2026: Buonfiglio desestima sorpresas para último estafeta

"No deberíamos esperar sorpresas al estilo (Michel) Platini", respondió Buonfiglio al ser consultado sobre si la selección de los últimos portadores de la antorcha de Milán-Cortina 2026 emulará a Albertville 1992, cuando el ex astro francés de Juventus acompañó a un niño a encender el pebetero en la ceremonia inaugural de aquella edición de los Juegos Invernales.
"En los próximos días, decidiremos quiénes serán los portadores finales de la antorcha. Ser elegido presidente del CONI me hizo imaginar que sería una decisión difícil", reconoció Buonfiglio.
"Pero elegir a los portadores de la antorcha es una de las cosas más difíciles porque hay que respetar a las personas, tener en cuenta a los participantes en la competición, la igualdad de género y las apariciones ante grupos deportivos militares. Uno espera no equivocarse, pero al final, hay que elegir", completó el titular del CONI.
Los últimos estafetas se conocerán el viernes 6 de febrero, cuando está prevista la ceremonia inaugural de Milán-Cortina 2026 en el estadio Giuseppe Meazza de San Siro.
Por primera vez en la historia de los Juegos Olímpicos y Paralímpicos, arderán simultáneamente dos pebeteros en ciudades diferentes, uno en Milán y el otro en Cortina d'Ampezzo.
Fabricados en aluminio de grado aeronáutico y diseñados por Marco Balich en colaboración con Lida Castelli y Paolo Fantin, los pebeteros de los Juegos Olímpicos Invernales 2026 se encenderán y apagarán en perfecta sincronía en el Arco della Pace de Milán y en la Piazza Dibona de Cortina d'Ampezzo.
Su diseño evoca el genio de Leonardo da Vinci y sus famosos "Nudos", entrelazamientos geométricos que simbolizan la armonía entre la naturaleza y el ingenio humano.
Un homenaje a Leonardo y su histórica conexión con Milán, ciudad que simboliza la creatividad y la innovación.
Diseñado para expandirse y contraerse, con un diámetro que va de 3,1 a 4,5 metros, el complejo sistema mecánico integra 244 puntos de pivote y 1.440 componentes montados sobre pasadores y cojinetes.
En su interior, la llama está encerrada en un contenedor de vidrio y metal y utiliza efectos escénicos sostenibles: sin derrames de materiales, bajo impacto acústico, mínimas emisiones de humo y total seguridad para espacios públicos.
La ceremonia de encendido del 6 de febrero marcará la conclusión del recorrido de la antorcha, que completó 12.000 kilómetros por las 110 provincias de Italia.
Será uno de los momentos más simbólicos e intensos de la ceremonia inaugural de Milán-Cortina 2026, mientras que desde el sábado 7 de febrero, el Pebetero del Arco de la Paz será el centro de un cautivador evento diario.
El espectáculo abierto a residentes y visitantes durará de 3 a 5 minutos y tendrá lugar cada hora, entre las 17 y las 23 hora local.
Este ritual se llevará a cabo diariamente hasta que la llama olímpica se apague el domingo 22 de febrero, con el acompañamiento musical de Roberto Cacciapaglia.
El 6 de marzo, con la llegada de la llama y la ceremonia de apertura de los Juegos Paralímpicos Invernales, los dos pebeteros volverán a arder durante toda la duración de esa cita, que concluirá el domingo 15 de ese mes. (ANSA).



