Papa: Apoyemos al pueblo ucraniano, agobiado por los bombardeos, León XIV
Palabras de León XIV al final de la audiencia general de este miércoles.

"Expreso mi gratitud por las iniciativas de solidaridad promovidas en las diócesis católicas de Polonia y otros países que trabajan para ayudar a la población a resistir este frío intenso", añadió el Pontífice.
León XIV advirtió sobre la situación actual en el mundo, que "exige que hagamos todo lo posible para evitar una nueva carrera armamentista que amenace aún más la paz entre las naciones".
"Es más urgente que nunca sustituir la lógica del miedo y la desconfianza por una ética compartida capaz de guiar las decisiones hacia el bien común y hacer de la paz un patrimonio salvaguardado por todos", subrayó.
El Papa recordó que "mañana expira el Nuevo Tratado START, firmado en 2010 por los presidentes de Estados Unidos y la Federación Rusa. Este Tratado representó un paso significativo en la contención de la proliferación de armas nucleares".
"®Al tiempo que renuevo mi aliento a todo esfuerzo constructivo en favor del desarme y la confianza mutua, les insto encarecidamente a no abandonar este instrumento sin procurar asegurar su seguimiento concreto y efectivo", continuó.
Durante la audiencia, el Papa istó a los católicos a leer las Sagradas Escrituras todo los días, pero advirtió contra las lecturas fundamentalistas de los textos.
"Las Sagradas Escrituras iluminan nuestra vida en cualquier circunstancia y necesidad. Por eso, los animo a leerlas a diario, especialmente los Evangelios, y a conocerlas cada vez mejor bajo la guía del Espíritu Santo", sostuvo León XIV al saludar en el Aula Nervi a los peregrinos de habla portuguesa.
En el saludo a los peregrinos de lengua árabe, el Pontífice destacó que "las Sagradas Escrituras llevan al cristiano a conocer a Cristo, porque la ignorancia de las Escrituras es ignorancia de Cristo".
Pero León XIV advirtió que "si las Escrituras son la palabra de Dios en palabras humanas, cualquier aproximación que descuide o niegue cualquiera de estas dos dimensiones es parcial".
"Una correcta interpretación de los textos sagrados no puede ignorar el contexto histórico en el que se desarrollaron ni las formas literarias empleadas; de hecho, abandonar el estudio de las palabras humanas empleadas por Dios corre el riesgo de derivar en lecturas fundamentalistas o espiritualistas de las Escrituras que traicionan su significado", subrayó.
.Al retomar en la audiencia general la la serie de catequesis sobre los documentos del Concilio Vaticano II, León XIV centró su meditación en la Constitución Dogmática "Dei Verbum" y en la Sagradas Escrituras como "Palabra de Dios en palabras humanas".
"Los textos bíblicos no fueron escritos en un lenguaje celestial ni sobrehumano. Como también nos enseña la realidad cotidiana, dos personas que hablan lenguas diferentes no se entienden, no pueden dialogar ni establecer una relación, explicó el Papa.
"En algunos casos, hacerse entender es un primer acto de amor. Por eso Dios elige hablar usando lenguajes humanos, y así diversos autores, inspirados por el Espíritu Santo, han escrito los textos de las Sagrada Escrituras", añadió.
Por lo tanto, "no solo en su contenido, sino también en su lenguaje, las Escrituras revelan la misericordiosa condescendencia de Dios hacia la humanidad y su deseo de acercarse a ella".
El Papa León recordó que "a lo largo de la historia de la Iglesia, se ha estudiado la relación entre el Autor divino y los autores humanos de los textos sagrados".
Durante siglos, "muchos teólogos se han preocupado por defender la inspiración divina de las Sagradas Escrituras, considerando casi a los autores humanos como meros instrumentos pasivos del Espíritu Santo", afirmó.
Más recientemente, "la reflexión ha revalorizado la contribución de los hagiógrafos en la redacción de los textos sagrados, hasta el punto de que el documento conciliar habla de Dios como el principal 'autor' , pero también los llama los 'verdaderos autores' de los libros sagrados".
Y según el Pontífice, "en cada época la Iglesia está llamada a representar la Palabra de Dios con un lenguaje capaz de encarnarse en la historia y llegar a los corazones".
"Especialmente cuando se proclama en el contexto de la liturgia, la Escritura tiene como objetivo hablar a los creyentes de hoy, conmover sus vidas presentes con sus desafíos, iluminar los pasos a seguir y las decisiones a tomar. Esto solo es posible cuando el creyente lee e interpreta los textos sagrados bajo la guía del mismo Espíritu que los inspiró", concluyó el Papa. (ANSA).



