Venezuela: regresa al gobierno un reclamado por EEUU
Delcy Rodríguez trae de regreso a Luis Motta Domínguez al despacho de la Presidencia

Este nombramiento, en opinión de analistas, resulta el más controversial desde que Rodríguez asumió la presidencia, después de que Nicolás Maduro fuese capturado y llevado a EEUU el 3 de enero pasado. Sobre Motta Domínguez sigue activa una oferta de recompensa por US$5 millones ofrecida por Estados Unidos por información que lleve a su arresto.
Motta Domínguez, general retirado de la Guardia Nacional Bolivariana, enfrenta cargos en la Corte Federal del Distrito Sur de Florida por conspiración y lavado de dinero. Según las autoridades estadounidenses, entre 2016 y 2018, él y el exviceministro Eustiquio Lugo Gómez recibieron sobornos a cambio de adjudicar contratos por más de US$60 millones a empresas en Florida para la estatal Corpoelec, lavando las ganancias a través de bancos locales.
En 2019, fue sancionado por la OFAC por corrupción significativa que contribuyó al deterioro del sistema eléctrico venezolano. Justamente, la administración Trump, en Washington, y el gobierno de Rodríguez, en Caracas, han sostenido la necesidad de hacer inversiones urgentes para reconstituir el alicaído sistema eléctrico, cuya normalización es indispensable para el gran relanzamiento del sector petrolero en el cual trabajan ambos gobiernos.
La ONG Transparencia Venezuela ha señalado irregularidades en su gestión al frente del sector eléctrico, incluyendo un desfalco estimado en más de US$25.000 millones, según denuncias de parlamentarios de oposición.
La organización anticorrupción detalló un esquema de lavado donde se otorgaron 11 contratos a empresarios como Jesús Veroes y Alberto Chacín, involucrando sobreprecios y envío de equipos incompatibles, como 500 transformadores solo aptos para sistemas de Cuba y Nicaragua. Estos actos priorizaron la apropiación de fondos sobre el mantenimiento, agravando la crisis eléctrica.
Pese a estas acusaciones, para observadores resultó llamativo el respaldo de Rodríguez al sacar a Motta Domínguez de una suerte de ostracismo en el que estuvo en los últimos años.
Analistas ven en este regreso una señal de cercanía personal de la mandataria con el funcionario, en una decisión que podría ser contraproducente en medio del giro político que dio Venezuela hace apenas seis semanas.
YZL (ANSA).



