
Aprenden a usar la pelela antes de gatear
Miles de padres norteamericanos entrenan a sus bebes
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NUEVA YORK (The New York Times).- Hannah Rothstein, de siete meses, tiene una ropita interior muy esbelta. Todavía cabe en sus atuendos de 0 a 3 meses porque carece del bombachón abultado en la parte posterior que usan sus pares. Puede dormir toda la noche sin pañal. Y durante el día, con frecuencia, después de que su madre Melinda, de Newton, Massachusetts, la pone en una pelela y hace un ruidito "ps-ps-ps" como el que se usa para llamar a un gato, Hannah usa el orinal.
Para muchos padres de los Estados Unidos, la idea de entrenar a sus bebes para ir al baño antes de que sean capaces de caminar, o incluso antes de los dos años, no sólo es horripilante, sino también censurable -una pesadilla segura para los padres y el bebe, para no mencionar una ruta directa de la cuna al diván del psiquiatra.
Pero un número creciente de padres están experimentando cómo entrenar a sus bebes para que vayan al baño, pues lo ven como una costumbre más sana, más ecológicamente correcta y capaz de afianzar los lazos entre padre e hijo.
Alrededor de 2000 personas de todo el país se han unido a grupos de Internet y listas de correo electrónico para aprender más acerca de las técnicas para animar a un bebe -demasiado pequeño para caminar o hablar- a ir al baño. A través de una organización sin fines de lucro, Diaper Free Baby ( www.diaperfreebaby.org ), 77 grupos locales se han formado en 35 Estados para respaldar esta práctica. Un libro sobre el tema ha vendido ya alrededor de 50.000 ejemplares.
"Es tan sencillo", dijo Lamelle Ryman, que recientemente asistió a una reunión de ayuda en un departamento del Upper West Side. La señora Ryman, madre de la niñita de siete meses, Neshama, agregó: "Siento que ha sido un don en nuestra relación".
Sin duda, la adopción de este enfoque en Occidente está en sus primeros pasos, para decirlo de algún modo. Más aún, la filosofía que lo subyace niega las enseñanzas del doctor Benjamin Spock, la última palabra en crianza de niños durante gran parte del siglo XX. Spock recomendaba no iniciar el entrenamiento en el primer año, debido a que podría conducir a la rebelión y a mojar la cama más tarde.
Alguna vez, sin embargo, el amamantamiento también fue una rareza, hasta que las conversaciones entre las madres, respaldadas por la ciencia, lo impusieron durante los años setenta. Con el entrenamiento temprano del control de esfínteres, hay un amplia gama de conocimientos en los cuales basarse. Padres de por lo menos 75 países, incluso la India, Kenia y Groenlandia, abrazan esta práctica.
Algunos padres que adoptan chicos de otros países dicen estar asombrados de descubrir que sus bebes llegan listos para usar el baño. Son más del 50%, de acuerdo con la revista Contemporary Pediatrics.
Desde el nacimiento, según afirman, los chicos son conscientes de su necesidad de eliminar, y a pesar de que sus músculos no están desarrollados, pueden aprender rápidamente. Por el contrario, confiando en los pañales descartables, los padres modernos están enseñando a los bebes a ignorar los síntomas de que tienen que ir al baño y hacen que el entrenamiento más tarde sea más difícil.
Ingrid Bauer, autora de "Diaper Free! The Gentle Wisdom of Natural Infant Hygiene" (Natural Wisdom Press, 2001), cree que lo más fácil es empezar a entrenarlos en los primeros seis meses. Con la práctica, los padres aprenden cuáles son los ritmos de su bebe; algunos duermen al lado y mantienen la pelela al alcance de la mano o le ponen pañales a la noche.
Para las familias que practican esta técnica, las ventajas son numerosas: ahorros en el costo de los pañales; menos culpa acerca de sumar los propios a los miles de millones de pañales que se descartan en los terrenos de relleno sanitario.
Sin embargo, en una cultura que promociona la conveniencia paterna, la perspectiva de supervisar 20 depósitos por día en los primeros meses de la infancia es temible. El doctor T. Berry Brazelton, conocido experto en puericultura, dijo que los padres no necesitan preocuparse sobre dañar psicológicamente a sus niños. Brazelton, autor de " Toilet Training: The Brazelton Way" (Da Capo Press, 2004), siempre ha insistido en un enfoque centrado en el chico: hágalo cuando su hijo esté listo, sin presionar ni estimular.
"Estoy totalmente a favor de esto, pero lo que me molesta es que probablemente el 80% de las madres no tiene este tipo de disponibilidad", opinó.






