
Cuidados del pelo en primavera
Las altas temperaturas y la radiación ultravioleta atentan contra la salud de las cabelleras; recomendaciones de los especialistas
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Las altas temperaturas, la radiación ultravioleta, el agua salada y las piletas son algunos de los agentes que atentan contra la salud del pelo en esta estación, que empezó hace cuatro días y promete ser más calurosa que otros años.
La época estival, en general, implica mayor exposición al sol. Esto no es muy beneficioso para el pelo por dos razones. En primer lugar, porque los rayos ultravioletas generan un daño en el tallo piloso que va deteriorando la fibra de queratina, lo que lo hace más frágil, y en segundo lugar, porque el calor también atenta contra su salud.
"Cuando una persona padece fiebre, durante 3 o 4 días, se cae el pelo dos o tres meses después de que tuvo esa temperatura. Imaginemos, entonces, a una persona que está expuesta varios días al calor del sol. Si uno pusiera un termómetro en la cabeza pasaría la sensación térmica de 40 grados. Por eso, los veranos muy calurosos implican otoños con mucha caída de pelo", señaló Miguel Angel Allevato, jefe de la división de Dermatología del Hospital de Clínicas.
El agua salada también hace lo suyo, altera la carga estática tanto como las propiedades elásticas del cabello, y lo vuelve frágil y quebradizo. El cloro de las piletas tiene un efecto oxidante y modifica el color de la cabellera, sobre todo en las rubias o decoloradas, y se produce un fenómeno conocido como "pelo verde".
Además, en esta época, donde es natural mostrar más la piel y usar traje de baño, muchas personas, sobre todo las mujeres, se someten a dietas excesivas que suprimen alimentos y atentan también contra la cantidad y la calidad pelo.
Según comentó Sergio Escobar, de la Sociedad Argentina de Dermatología, es muy común ver en los consultorios el deterioro o la caída del pelo en pacientes que realizan dietas sin control profesional, desnutridos o con carencias nutricionales.
"El pelo es un reflejo del estado interno. Muchas veces, más que ocuparse cosméticamente, es fundamental que el dermatólogo se ocupe del interior del paciente, de qué es lo que está pasando con su metabolismo, porque las enfermedades de tiroides, la anemia y ciertos fármacos también pueden deteriorar sensiblemente su calidad", comentó el especialista.
Una alimentación sana y variada asegura la provisión adecuada de nutrientes como hierro, vitamina B, minerales y aminoácidos azufrados, que el pelo necesita.
En primavera se produce también lo que los especialistas denominan efluvios de primavera. "El pelo tiene ciclos, una época de crecimiento y una época de caída. En los animales, estos ciclos son sincrónicos, es decir, que todos los pelos están en fase de crecimiento y después de caída. En el ser humano, ese sincronismo se ha perdido y cada folículo piloso produce un pelo en forma independiente del otro. Entonces se cae todos los días un poquito de pelo y vuelven a crece otros. En algunas personas en particular, por mecanismos que todavía no están claros, puede producirse cierto grado de sincronsimo en esa caída", afirmó Edgardo Chouela, titular de Dermatología de la Facultad de Medicina de la Universidad de Buenos Aires.
Cuidados
Para mantener un pelo que produzca suspiros en la estación en la que febo asoma más que nunca, los dermatólogos recomiendan la utilización de sombreros con algún tipo de aireación en las horas de mayor exposición solar. Para evitar el recalentamiento, se aconseja mojar el cuero cabelludo constantemente.
En cuanto al lavado, Allevato señaló que es un mito que la higiene diaria lo daña. El quid de la cuestión está en el tipo de productos que elegimos para limpiarlo. Se recomienda la utilización de un shampoo suave. Si se usa un producto muy agresivo, como los antiseborreicos, se sugiere el lavado día de por medio.
Los cuidados, en general, son los mismos según el tipo y el color del pelo, aunque el pelo graso tiene mayor resistencia que el pelo seco y fino. "La seborrea es un mecanismo normal de defensa que tiene el propio organismo, que lo protege de la agresión exterior. El pelo, en general, es más fácilmente dañado por factores externos", explicó Escobar.
Las rubias deben tener más cuidado que las morochas. El pelo oscuro es habitualmente más grueso y más resistente porque está cargado de melanina, que actúa como una especie de filtro solar incorporado. El pelo claro es más fino y más endeble al daño de los rayos, porque posee feromelanina, una melanina no activa que no puede atajar los daños solares.
Sin embargo, los especialistas coinciden en recomendar restauradores capilares con filtro solar, presente en numerosas marcas cosmetológicas especialistas en cabelleras, ya sean rubias, morochas, castañas o pelirrojas, sobre todo para aquellas que se sometieron a tinturas o decoloración.





