En 2002 se registraron 412 casos de lepra en la Argentina
Se inicia una campaña de prevención
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Por cuarto año consecutivo, la Sociedad Argentina de Dermatología (SAD) inicia mañana la IV Campaña Nacional de Educación y Prevención de la Lepra, una enfermedad infectocontagiosa que, pese a ser hoy totalmente curable, sigue generando estigma y discriminación, de la mano de los prejuicios y la ignorancia.
En la Argentina se registran unos 400 nuevos casos anuales (hay unos 1650 en total) y, por cierto, la situación es muy favorable si se la compara con la de países como la India, donde hay lepra desde hace 4000 años y se diagnostica anualmente más de medio millón de nuevos casos.
De hecho, la Organización Mundial de la Salud (OMS) indica que cuando se registra un caso o menos por cada 10.000 habitantes, la lepra es un problema controlado.
"La Argentina alcanzó esta situación en 1995, y desde ese momento se mantiene así -explica la doctora Viviana Bonanno, jefa del sector Lepra de la División Dermatología del hospital Ramos Mejía-. Tenemos una meseta en la incidencia, pero si existe un tratamiento efectivo que cura la enfermedad y si las campañas de salud fueran ciento por ciento efectivas o los mecanismos de alarma funcionaran totalmente, debería haber una curva descendente. Y eso no ocurre."
Bonanno añade que en ciertas zonas del país "hay bolsones hiperendémicos" y allí la proporción de afectados es superior a la de uno por 10.000.
"La lepra es una enfermedad del Tercer Mundo -dice la dermatóloga-, porque en Europa se erradicó aun antes de tener cura. Mi apreciación es que tiene que ver con la pobreza del país o la zona, no del paciente individual: hay tanto enfermos de barrios acomodados como de zonas carecientes. Hay lepra en el país desde la época de la colonia o antes, y aún no la pudimos erradicar."
Oficialmente, el programa Nacional Contra la Lepra halló 412 nuevos casos en diciembre de 2002, pero según los dermatólogos puede haber más pacientes que se atiendan en forma privada. También se estima una prevalencia oculta de unos 1300 enfermos sin diagnosticar.
"Uno de los objetivos más importantes de la campaña -explica el doctor Raúl Valdez, que estuvo a cargo de la primera y la segunda campaña organizadas por la SAD y es jefe de Dermatología del Hospital Austral- es concientizar a la población acerca de esta enfermedad, y que la gente sepa que tiene que consultar ante la aparición de cualquier mancha en el cuerpo que no tenga sensibilidad (esto lo puede probar pinchándola con un alfiler) y, sobre todo, saber que la lepra hoy en día es totalmente curable."
Las primeras manchas no tienen un lugar preferido de aparición, aunque a menudo se ubican en brazos, tronco, piernas o glúteos. Difícilmente la cara. Y sólo en sus formas más avanzadas la lepra puede afectar órganos internos.
Según Bonanno, durante toda la semana los servicios de Dermatología de los hospitales ofrecerán material informativo sobre la enfermedad.
Aislación química
Producida por una bacteria -o bacilo de Hansen, el científico que aisló ese microorganismo en 1873-, la lepra es una de las enfermedades infectocontagiosas más difíciles de transmitir. "Para que eso suceda tiene que ser una lepra en estado avanzado y que el enfermo no esté en tratamiento, porque a partir de la primera dosis de fármacos ya se corta la cadena epidemiológica: hay una aislación química, algo que antes se hacía internando a la gente en el leprosario", dice Bonanno.
La vía de transmisión es orofaríngea (a través de las gotitas de flush eliminadas al hablar o estornudar) o por un contacto muy estrecho y prolongado.
"Además -advierte-, para que haya contagio tiene que existir cierta predisposición genética, aunque esto no significa que la lepra sea una enfermedad hereditaria."
El doctor Roberto Escalada, coordinador de la campaña y director de la organización no gubernamental Asistencia Alemana al Enfermo de Lepra, explica que el tratamiento actual se extiende entre 6 y 12 meses. Se utilizan tres drogas combinadas y los índices de recaídas no superan el 1%.
El doctor Raúl Valdez, que trabajó en el hospital Muñiz y en el de Clínicas, asegura que la lepra afecta a todos los estratos socioeconómicos. ¿Por qué se da más en algunos lugares?
"Hay una hipótesis -afirma- que dice que históricamente la enfermedad ha seguido a los grandes ríos y los climas húmedos. Así pasó con el Nilo, en Egipto, o el Ganges, en India. Y, por eso, la proporción más alta ocurre en el Litoral: Corrientes, Chaco, Formosa, Entre Ríos, Misiones. Aunque en el Gran Buenos Aires también hay más casos por las migraciones."
El motivo sería que el bacilo productor de la enfermedad vive más tiempo en climas húmedos que en climas fríos y secos. Unicamente después de varios años de lesiones sin tratamiento la lepra puede producir las fases leoninas en el rostro, que son "esas infiltraciones propias del mal causadas por la inflamación de la piel debido a la presencia del bacilo".



