
Las 5 preguntas más frecuentes sobre el uso de vitaminas
¿Deben utilizarlas en forma rutinaria las personas que practican actividad física regular?
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Desde hace algunos años el consumo de suplementos vitamínicos está creciendo. En los Estados Unidos, el 20% de la población los utiliza en forma habitual.
Sin embargo, subsisten dudas acerca de cómo y cuándo emplearlos. Por eso, el doctor Alberto Boveris, profesor titular de la Cátedra de Fisicoquímica de la Facultad de Farmacia y Bioquímica de la Universidad de Buenos Aires (UBA) respondió a LA NACION algunos de estos interrogantes.
1-¿La cantidad de vitaminas que aporta la alimentación es suficiente para cubrir los requerimientos del organismo?
-Las cantidades aportadas por la alimentación son deficientes para prevenir los efectos de las llamadas avitaminosis (escorbuto, ceguera y otras), pero no parecen serlo para las condiciones de vida óptimas o normales.
2-¿Es conveniente suplementar la alimentación en la edad adulta?
-Es conveniente que los hombres mayores de 50 años, y las mujeres mayores de 40 suplementen su dieta con unos 400 miligramos de vitamina E por día, y unos 500 miligramos de vitamina C.
3-¿Las vitaminas engordan?
-No, aunque a veces producen un efecto euforizante que lleva a que, al sentirse mejor, la persona que las consume ingiera más alimentos.
4-¿Tienen algún tipo de contraindicación?
-La Organización Mundial de la Salud (OMS) ha aclarado que las vitaminas E y C pueden consumirse diariamente a dosis menores de 1 gramo, en forma indefinida, sin efectos colaterales indeseados. Por otro tipo de vitaminas conviene consultar con el médico.
5-¿Las personas que practican deportes o realizan alguna clase de actividad física deben consumir suplementos de vitaminas?
-Es conveniente, ya que la mayor actividad física implica un mayor gasto metabólico. Hay que consultar por situaciones especiales de salud.
De cualquier modo, vitaminas como la C y la E son de venta libre y puede adquirirse normalmente en las farmacias. No hay que olvidar que están presentes en gran cantidad de frutas y verduras frescas, y en otros alimentos sobre los que también conviene consultar con un profesional.






