
Las células madre embrionarias son infinitamente más útiles científicamente
Por Santiago Brugo Olmedo Para lanacion.com
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Hay dos tipos de células inmaduras en capacidad de ser dirigidas a formar diversos tejidos humanos.
Unas células son las llamadas Pluri potenciales y son aquellas que aunque no son del todo inmaduras, tienen ciertas capacidades para formar tejidos pero con bastantes limitaciones. Ejemplos de estas células son las células madres del cordón umbilical y también las de la médula ósea.
Otras son las células madres llamadas Toti potenciales, que son aquellas que pueden dar origen a cualquier tejido porque son completamente inmaduras y todavía no se han diferenciado en absoluto. Estas células solamente pueden ser encontradas en el embrión.
Desde el punto de vista científico, las células embrionarias son infinitamente más interesantes y más útiles que las células del cordón o de la médula, que tienen muchas dificultades, a veces imposibles de superar, para diferenciarse en el tejido deseado.
El embrión humano, en los primeros momentos de su desarrollo (hablamos de hasta siete días aproximadamente), es un conjunto de células que tienen una potencialidad trascendente como es la de poder llegar a ser una persona humana, pero esta discusión no puede ser abordada por la biología, sencillamente porque no es ésta una disciplina que pueda formular semejantes definiciones. Sólo un conjunto de científicos, eticistas y filósofos puede surgir un concepto clarificador.
Habitualmente la discusión ética termina siendo una discusión de tipo religioso y en materia de fe no hay discusión posible: se cree o no se cree.
El afirmar que un ser humano lo es desde la concepción es una sentencia basada en términos religiosos, pero no biológicos.
Desde la Biología, la palabra concepción no existe, en verdad se habla de fertilización, fecundación, implantación, etc.
Es por ese motivo que el ser humano lo es desde diferentes momentos, de acuerdo a la religión que profese la persona que lo defina.
El único consenso existente en la actualidad en el mundo científico internacional es que el embrión humano en sus primeras etapas, en los primeros cinco a siete días, no es un ser humano.
La biología no puede definir si el embrión es persona humana o no, y los conceptos formulados por Vélez Sarsfield en el año 1864 menos todavía. Hemos visto infinidad de veces que las leyes cambian o se reformulan. No parecen ser lo suficientemente inmutables como para definir semejantes temas.
El autor es especialista en fertilización asistida del Centro Médico Seremas y presidente de la Sociedad Argentina de Andrología






