
Obtienen un embrión a partir de tejido ovárico congelado
La técnica permite preservar la fertilidad en pacientes oncológicas
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Expertos norteamericanos en fertilidad lograron por primera vez obtener un embrión humano a partir de tejido ovárico congelado, mediante una técnica -aún experimental- que permite preservar la fertilidad de aquellas mujeres que deben someterse a un tratamiento oncológico.
Aunque muchos países -entre ellos, la Argentina- ofrecen actualmente la posibilidad de extraer y congelar parte de sus ovarios a mujeres que deben someterse a sesiones de quimioterapia o radioterapia, todavía nadie había logrado obtener embriones a partir de esos tejidos.
"Esto representa un significativo avance en materia reproductiva: muestra que las mujeres pueden preservar su fertilidad al congelar tejido ovárico y que el embarazo puede ser posible después de que ese tejido ha permanecido congelado durante un período prolongado", declaró el doctor Kutluk Oktay, cuyos resultados fueron publicados esta semana en la revista médica británica The Lancet.
Oktay y sus colegas de la Universidad Cornell, en Nueva York, le extrajeron tejido ovárico a una mujer de 30 años con cáncer de mama antes de que se sometiera a quimioterapia. Seis años después, cuando la paciente había dado muestras de haber superado la enfermedad, los expertos en fertilidad descongelaron el tejido y se lo implantaron debajo de la piel del abdomen.
A los tres meses, el tejido implantado comenzó a producir óvulos. Una de los 20 óvulos obtenidos fue sometido a técnicas de fertilización asistida -más precisamente, una inyección intracitoplasmática de semen (ICSI, por sus siglas en inglés)-, dando como resultado un embrión de cuatro células que finalmente fue implantado en el útero de la paciente.
Aunque no se logró el embarazo -lo que en parte era esperable ya que sólo uno de cada diez embriones obtenidos por ICSI se desarrolla luego de ser implantado-, esta experiencia, que ha sido considerada un "importante avance" por la Sociedad de Medicina Reproductiva de Estados Unidos, demuestra que el congelamiento o criopreservación de tejido ovárico es una vía apta para preservar la fertilidad femenina.
"Este trabajo es de una relevancia enorme, porque en la actualidad son muchas las mujeres jóvenes que deben someterse a tratamientos oncológicos y que congelan sus ovarios porque suponen que el día de mañana van a poder ser reimplantados", comentó el doctor Santiago Brugo Olmedo, director médico del Centro de Estudios en Ginecología y Reproducción (Cegyr).
Primeras pruebas
"Toda paciente que es sometida a quimioterapia o a radioterapia tiene un alto riesgo -en algunos casos hasta del 80%- de quedar estéril", apuntó el doctor Claudio Chillik, especialista en reproducción humana y director médico del Cegyr.
Aunque se han probado diversos métodos de protección para evitar que las radiaciones o la quimioterapia afecten los ovarios, desde hace años se buscan formas de conservar la fertilidad femenina fuera de su cuerpo.
Esto se debe a que los tratamientos oncológicos que queman el ovario o lo dejan sin óvulos no afectan el útero (a excepción de aquellos tumores que atacan este órgano), explicó Chillik. "Primero se probó congelar óvulos, aunque la técnica de obtenerlos no era buena y, además, antes de extraerlos hay que estimularlos, lo que demanda retrasar la quimioterapia o la radioterapia un tiempo que los oncólogos no consideran prudente."
Entonces, los especialistas en fertilidad optaron por congelar tejido ovárico. "Criopreservamos un pedacito de ovario, que es obtenido por técnicas mínimamente invasivas y que tiene una cantidad enorme de óvulos, hasta que la paciente haya superado la enfermedad y tenga deseos de ser madre -contó Chillik-. Todavía no hay ningún chico nacido mediante la aplicación estas técnicas, pero la experiencia publicada en The Lancet es la primera prueba de que esto puede ser posible."
Hasta ahora la única evidencia de que la criopreservación de tejido ovárico era un camino viable para la obtención de embriones procedía de experiencias realizadas en animales. "Es un paso adelante interesante para resolver una situación en la cual no hay alternativas", agregó el doctor Sergio Pasqualini, director médico de Halitus Instituto Medico.






