
Polémica sobre las siamesas iraníes
Afirman que Ladan, la más dominante, decidió la cirugía fatal
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LOHRASB, IRAN; WASHINGTON, EE.UU., AHMADABAD, INDIA.- Como símbolo de una trágica paradoja, las siamesas Ladan y Laleh Bijani, que murieron el martes último durante una riesgosa cirugía realizada en Singapur para separar sus cuerpos, unidos por la cabeza, fueron enterradas ayer en la ciudad iraní de Lohrasb, donde nacieron, y en ataúdes separados.
En tanto, un funcionario iraní propuso celebrar el 31 de diciembre "El Día Nacional del Amor" en memoria del cumpleaños de las gemelas, el padre adoptivo, el médico Alireza Safain, hizo duras acusaciones contra los médicos que las operaron y junto a su hija biológica Golnaz aseguró que la siamesa Ladan, la más dominante, había obligado a su hermana a operarse.
Safain, que recientemente perdió la custodia de las siamesas (hijas de un pastor y una ama de casa que las dieron en adopción muy pequeñas) demandará al hospital Raffles y al equipo que realizó la intervención, casi 150 personas entre médicos y asistentes.
El doctor Ben Carson, director de Neurocirugía Pediátrica del hospital de la Universidad Johns Hopkins de Baltimore, EE.UU, que participó en la cirugía, dijo que los especialistas hicieron todo lo posible para disuadir a las jóvenes de operarse porque sabían que inevitablemente una moriría.
Durante el último año y medio, Ladan y Laleh, ambas abogadas, no habían tenido contacto con su familia adoptiva y dejaron sentado por escrito que aceptaban los riesgos.
Pero el padre y la hermana adoptivos de las siamesas insisten en que Laleh no quería la operación. Ivonne Huang, una consejera del hospital de Singapur, dijo que para dialogar en privado con cada una "utilizaban auriculares o un sistema de comunicación por computadoras".
En tanto, en Ahmadabad, India, dos siamesas unidas por la cintura y las piernas, de 34 años, dijeron que el caso de las iraníes les hizo decidir que jamás intentarían operarse.




