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“Pedí lo que quieras”: un grupo de jóvenes hace realidad los sueños de los chicos que viven en hogares

Son 230 voluntarios que forman “Proyecto Cumple”; “hay adolescentes de 12 años o más que nunca habían festejado su cumpleaños”, dicen

Nota Niños en adopción - COMUNIDAD
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Al principio, los chicos no entendían que sí, que el festejo era para ellos. Que alguien los había escuchado y les había conseguido el regalo que querían. “No sabían cómo era festejar su cumple –cuenta Camila–. No entendían que ese día estábamos celebrando su vida”.

Camila Arcieri es trabajadora social y en 2016 se acercó a la Casa de Abrigo de Zárate a preguntar con qué podía ayudar: “La directora me dijo que no tenían la posibilidad de festejar los cumpleaños, que solamente hacían un bizcochuelo y festejaban varios cumples juntos. Terminaba siendo una fecha triste porque además los chicos estaban sin sus familias”, cuenta.

Así nació Proyecto Cumples, con la idea de organizarse para festejarles los cumpleaños: el objetivo era que ningún chico pase su cumple como un día más.

Camila explica que en los hogares convivenciales se pierde mucho la individualidad de cada chico: “Les preguntábamos qué les gustaba o qué regalo querían y no sabían qué respondernos. Nosotros trabajamos en eso, en lo propio de cada uno, para que sepan que sus deseos van a ser escuchados y que nosotros vamos a hacer todo lo posible por armar su festejo como ellos lo soñaron”, cuenta.

"Vemos que se sienten más seguros desde que empezamos a festejar sus cumpleaños", cuenta Camila
"Vemos que se sienten más seguros desde que empezamos a festejar sus cumpleaños", cuenta Camila

Un mes antes del cumpleaños de cada chico, algunos voluntarios de Proyecto Cumple se sientan con ellos para que les cuenten cómo se imaginan ese festejo. Son 230 en total y entre todos se encargan de conseguir todo lo necesario para el evento.

El primer año que ayudaron en el hogar hubo muchos primeros festejos. “La mayoría tenían 12 años o más y nunca habían vivido el día de su cumple como algo especial”, dice Camila, que vive en Zárate.

Algunos chicos quieren festejar en un salón, otros en una canchita de fútbol. Los más grandes a veces prefieren salir a cenar o a tomar un helado. Casi todos eligen invitar a los chicos del hogar y a sus amigos de la escuela.

Una de las chicas del hogar eligió celebrar su cumpleaños con temática de Barbie y Boca
Una de las chicas del hogar eligió celebrar su cumpleaños con temática de Barbie y Boca

Camila cuenta que se sorprenden con las temáticas que los chicos eligen para sus cumpleaños. Recuerda, entre risas, un cumpleaños que armaron en el que la temática era ‘Barbie bostera’. “Todos sus cumpleaños eran de Boca y justo ese año había salido la película de Barbie, así que quiso hacer las dos cosas”, dice.

También hicieron uno de River y Boca, cuando dos chicos festejaron juntos. Alina está por cumplir 15 y la temática de sus últimos cuatro cumpleaños fue Stitch.

Camila cuenta que hace unas semanas, cuando llegó un chico nuevo, lo encontró hablando con el resto, que lo recibían en el hogar y le contaban sobre Proyecto Cumples: “Escuchamos que le decían: ‘Vos les podés pedir lo que quieras, ellos te lo hacen’”.

Además de los festejos para cada chico, Proyecto Cumple celebra Navidad, Reyes y el Día del Niño con ellos
Además de los festejos para cada chico, Proyecto Cumple celebra Navidad, Reyes y el Día del Niño con ellos

“Saben que alguien piensa en ellos”

Además de organizar un festejo de cumpleaños para cada chico, Proyecto Cumples también arma eventos por Navidad, Reyes, Pascuas y el Día de la Niñez.

“Hace un par de años empezamos a festejar Navidad todos juntos: chicos, personal del hogar y voluntarios. Fue porque uno de los chicos lo pidió. Quería sentarse en una mesa enorme a comer con su familia”, cuenta Camila.

En Navidad, todos los chicos escriben una carta a Papá Noel. “Nosotros tratamos de cumplir siempre lo que piden: un juguete, unos auriculares, una bici. Nos empezó a pasar que en las cartas dicen que su mayor deseo es tener una familia”, cuenta Camila.

Desde hace cuatro años, cada chico tiene madrinas o padrinos. Son voluntarios de Proyecto Cumples que se convierten en referentes afectivos para los chicos. “Vemos que se sienten más seguros, que saben que tienen a alguien que está solo para prestarle atención a ellos. Se conocen más porque pasan más tiempo juntos. Cuando tienen un mal día a veces les escriben para salir a dar una vuelta”, explica.

Muchos chicos les escriben cartas de agradecimiento por los lindos momentos que les hacen pasar
Muchos chicos les escriben cartas de agradecimiento por los lindos momentos que les hacen pasar

Los padrinos pasan con ellos los fines de semana, los van a ver a sus actos de la escuela, los acompañan a sus entrenamientos de fútbol u otras actividades.

“Antes no tenían muchas salidas, estaban en el hogar o en la escuela. Hoy lo que pasa es que no los encontrás juntos casi nunca porque cada uno tiene sus actividades, talleres, deportes. Tienen un montón de propuestas y hacen las cosas que ellos quieren, no las que les imponen”, dice Camila.

Proyecto Egreso

Cada chico que pasa por el hogar recibe un regalo de bienvenida y uno de despedida. “Armamos una fiesta cuando cada chico se va y le entregamos su regalo: un libro de firmas con fotos de los años que estuvieron en el hogar. Lo empezamos a hacer porque escuchamos familias que adoptaron y se encontraron con que había años de los que no tenían fotos o recuerdos”, dice Camila.

El primer festejo de 15 de Proyecto Cumples lo hicieron en el patio del hogar, que decoraron para el evento: “Cuando se probó ese vestido, a la adolescente le cambió la cara. Siempre estaba enojada, pero cuando se puso el vestido le cambió totalmente la actitud”, dice Camila
El primer festejo de 15 de Proyecto Cumples lo hicieron en el patio del hogar, que decoraron para el evento: “Cuando se probó ese vestido, a la adolescente le cambió la cara. Siempre estaba enojada, pero cuando se puso el vestido le cambió totalmente la actitud”, dice Camila

También buscan ayudar a los chicos que tienen que enfrentarse a la dura realidad de abandonar el hogar no porque encontraron una familia sino porque ya cumplieron 18 años y alcanzaron la mayoría de edad.

“Este año dos chicas egresan del hogar y estamos preparándolas para que puedan moverse solas cuando se vayan. Eso incluye desde aprender a tomarse un colectivo, ir al supermercado o gestionar dinero”, explica Camila.

Una de ellas pidió una valija para su cumple de 17, porque cuando deje el hogar el año que viene va a poder guardar sus cosas ahí en vez de en bolsas de consorcio, como les suele pasar a los chicos cuando se van del hogar. “Ella nos dijo: ‘Yo no me pienso ir con una bolsa de consorcio. Yo me voy a preparar, y después esta valija la voy a usar para viajar’”, cuenta Camila.

“Lo que te mueve es ver los cambios de los chicos, verlos felices. Uno entra para ayudarlos a ellos y terminás transformado vos", afirma Camila
“Lo que te mueve es ver los cambios de los chicos, verlos felices. Uno entra para ayudarlos a ellos y terminás transformado vos", afirma Camila

“No puedo cambiar las situaciones que vivieron antes de llegar al hogar, pero queremos asegurarnos de que el tiempo que pasen acá esté lleno de recuerdos lindos, que formen vínculos hermosos. Que cuando sean adultos el único recuerdo que tengan de su niñez no sea solo el dolor que vivieron antes de llegar al hogar, sino que cuando estuvieron acá hubo personas que los quisieron mucho y que estuvieron para ellos. Hay un cambio cuando ellos empiezan a sentirse escuchados. Tienen otro brillo en los ojos, les cambia la cara”, dice Camila.

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Quiero una Familia

Esta nota forma parte de Quiero una familia, una iniciativa de Fundación LA NACION que busca garantizar el derecho de cada niño a vivir y crecer en familia.