De beneficiaria de un microcrédito a cogestionar una cartera millonaria
Paula Franco tenía un almacén, se convirtió en referente social y hoy es una de las creadoras del Programa Semillas
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Cuando en 2005 a Paula Franco una amiga le dijo que en la iglesia del barrio Bella Flor, en la localidad de Pablo Nogués, en donde vivía, estaban dando unos créditos su respuesta fue: "Te van a estafar, no te metas en eso". Hoy, después de más de diez años trabajando en el sector de las microfinanzas, Franco dice que haber perdido el prejuicio a lo diferente es su mejor aprendizaje. Fue beneficiaria, coordinadora de grupos, directora ejecutiva de una fundación y actualmente está a cargo de la operatoria y trabajo de campo del Programa Semillas, que depende de la organización Ecomanía y que, en los últimos seis meses, entregó 6.000.000 de pesos en créditos, a 2300 personas.
Es que "Pali", como todos la conocen, es una líder nata que no tuvo miedo a aprender de sus errores, a derribar sus creencias y eso la convirtió en la persona ideal para servir de traductora entre mundos diferentes: el barrio y el mercado financiero.

Derribar los prejuicios
"Para mí todo aquel que vivía en San Isidro y era medio rubio era un cheto y si tenía plata era porque explotaba a la gente. Y yo empecé a entender que nacimos en lugares distintos pero muchas veces tenemos las mismas vivencias y los mismos dolores. Es fundamental poder escucharse y empatizar con el otro", dice esta mujer que tardó en comprender el cambio transformador que podían tener lo microcréditos.
"Me sumé al grupo de mi amiga pero hice todo mal: no pagué mi primera cuota y con el primer crédito me compré un DVD. Una vez que entendí la lógica, el segundo crédito fue para mi almacén. En el grupo se trabaja mucho el ver al dinero como un medio y no como el objetivo. Y también el sentido de cooperación y de la palabra, que es muy importante. Las doñas dicen «acá tenes que dar la cara: tengas o no la plata, igual tenes que venir»", dice Pali.
Su vida no fue fácil. Fue madre adolescente a los 16 años. Sufrió situaciones de violencia. Se separó. La luchó como madre soltera y se mantenían con un almacén. Empezó a trabajar en la organización Entre Todos, después en Nuestras Huellas, y en ambas aprendió mucho gracias a la generosidad de los demás. "Tengo la felicidad de haber vivido dos vidas. En 2008 me convertí en viuda y abuela, y fue como terminar un ciclo de vida y volver a arrancar otro. No sería quien soy sin todo eso", dice hoy, con dos hijas y tres nietos.
En 2015 dejó la dirección ejecutiva de Nuestras Huellas y Lucas Campodónico -director de Ecomanía- le presentó a Daniel Zan, un empresario vinculado con el mercado financiero y un fuerte compromiso social. "Arrancamos una reunión a las 10 de la mañana y a las 15 seguíamos hablando. Hubo química. A partir de ese momento empezamos a soñar de vuelta, con mucho aprendizaje atrás para pensar lo que nos gustaría armar, teniendo en claro lo que se podía mejorar, y abriendo la cabeza sobre para qué son las microfinanzas. Así surgió Programa Semillas", agrega Pali.
Ella lo tiene claro. Más allá de la ayuda financiera, lo importante para poder modificar la vida de las personas son las oportunidades. "A mí un crédito no me cambió la vida. Sí lo hizo el resto de situaciones que se fueron sumando. Por eso la necesidad de poner a la persona en el centro, que es lo que hacemos desde Semillas, para que pueda ser abordada desde muchos lugares. Porque si vos tenes un crédito, pero te enfermaste, deja de ser un beneficio para convertirse en un problema. O si te está lloviendo el techo, es muy complicado. Por eso empezamos a ver al crédito como un derecho, haciendo educación financiera y ayudando a planificar, y que puedan empezar a mirar a largo plazo", cuenta.
Es un huracán de energía y experiencias vividas. Un libro abierto para que cualquiera pueda leer. Y tiene un objetivo: invertir en las personas. "Lo que faltan son oportunidades de que alguien te vea, confíe. Mi rol es poder ver eso. Veo cómo hay asesoras de crédito que son como pequeñas joyas, lo único que falta es que alguien les de la oportunidad de brillar", concluye Pali.
Cómo colaborar
Programa Semillas
Facebook: @semillas.org
info@programasemillas.com
Un año de crecimiento
Semillas nació en abril pasado y están presentes en siete municipios y 28 barrios del conurbano bonaerense. "Una de las necesidades más grandes de las personas es ser escuchadas, y eso es lo que nosotros hacemos. Vemos las microfinanzas como un derecho, pero a su vez como una excusa para entrar al barrio y conocer a las familias. Así fue que detectamos necesidades vinculadas con la salud y la educación, que hoy estamos atendiendo", dice Paula.
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