Es médica y por los controles en los accesos no pudo llegar a su trabajo

Natalia Laba (41) es médica pediatra y no pudo llegar al trabajo por las largas filas de automóviles que había en los accesos a la Ciudad.
Natalia Laba (41) es médica pediatra y no pudo llegar al trabajo por las largas filas de automóviles que había en los accesos a la Ciudad. Crédito: Gentileza
María Paz Rambaud
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25 de marzo de 2020  • 17:11

Eran las 6:45 y, como todos los días, Natalia Laba (41) se subió al auto y emprendió el viaje desde su casa, en Lomas de Zamora , hasta el centro de salud en Retiro donde trabaja como médica pediatra. Creía que, en medio del contexto de aislamiento obligatorio por el coronavirus, el tránsito sería ligero y llegaría antes de las ocho de la mañana. Sin embargo, eso no sucedió: los controles de las fuerzas de seguridad en el Puente Pueyrredón la mantuvieron cinco horas dentro del coche, sin poder avanzar. "Pasaba el tiempo y yo seguía frente al mismo edificio, rodeada de los mismos autos. Cuando se hicieron las 13, mi jefe me llamó y me dijo que volviera a casa", cuenta en diálogo con LA NACION .

Como personal de salud, Natalia integra el grupo de las personas exceptuadas de cumplir con la cuarentena obligatoria, ya que realiza tareas esenciales para combatir la pandemia. "Resulta irónico que, cuando más se necesitan médicos, tengamos dificultades para llegar al trabajo", opina la pediatra. Además de su caso particular, varios de sus compañeros del Centro de Salud y Acción Comunitaria N°21 (CESAC) también sufrieron demoras en los otros doce accesos para ingresar a la ciudad de Buenos Aires que aún permanecen abiertos : "A la mayoría de los que vivimos en provincia se nos complicó. Los únicos que la llevaron más fácil fueron los que residen en la Ciudad", asegura.

Resulta irónico que, cuando más se necesitan médicos, tengamos dificultades para llegar al trabajo.
Natalia Laba, pediatra.

Por cada hora que pasaba, la pediatra sacaba una foto y en ningún momento, el escenario que la rodeaba cambió: "Nunca pude alejarme del edificio que tenía a mi derecha", asegura.
Por cada hora que pasaba, la pediatra sacaba una foto y en ningún momento, el escenario que la rodeaba cambió: "Nunca pude alejarme del edificio que tenía a mi derecha", asegura. Crédito: Gentileza

Los controles de Gendarmería Nacional y Prefectura Naval Argentina a los vehículos particulares iniciaron el viernes 20 de marzo. Desde entonces y, siguiendo las indicaciones de la ministra de Seguridad de la Nación, Sabina Frederic, se inspeccionaron 106.331 autos, de los cuales secuestraron 600. Las personas que tienen permiso para permanecer en la vía pública a pesar de la cuarentena son quienes trabajan en el gobierno nacional, en actividades relacionadas con la sanidad, en las fuerzas de Seguridad, en los medios de comunicación y en la producción de alimentos, entre otras actividades.

Hasta esta tarde, se detuvieron 2.226 personas y se aprehendieron (es decir, las demoraron y luego les indicaron que regresaran a sus hogares) a otras 41.346 por incumplir con la cuarentena obligatoria. Así lo informó la ministra de Seguridad, Sabina Frederic.

Las largas filas de automóviles en los accesos a la Ciudad sorprenden luego de un fin de semana donde el tránsito cayó progresivamente. De todas formas, según datos de Autopistas Urbanas SA (AUSA) en las autopistas porteñas se registró una caída de la circulación de automóviles del 69% , en comparación a la circulación registrada el miércoles pasado.

Si bien salió de su casa a las 6:45, el gran flujo de tránsito la mantuvo dentro de su auto sin poder avanzar hasta las 13, cuando decidió regresar a su hogar.
Si bien salió de su casa a las 6:45, el gran flujo de tránsito la mantuvo dentro de su auto sin poder avanzar hasta las 13, cuando decidió regresar a su hogar. Crédito: Gentileza

Después de lo que le tocó vivir, Natalia no sabe a qué hora salir de su casa para llegar al trabajo a horario. Lo mismo le pasa a su pareja: "Mi marido, que también es médico, tiene que llegar a su guardia a las ocho de la mañana y es importante que llegue a tiempo para relevar a sus compañeros. No le puede pasar lo mismo que a mí", asegura la pediatra. Una de las soluciones que propone es que se asignen horarios de circulación a quienes realizan tareas esenciales, para así disminuir el flujo de tránsito: "Los médicos y las fuerzas de seguridad nos tenemos que poner a trabajar sí o sí, pero si pretenden detener a cada auto no vamos a poder desempeñar nuestras actividades. Entiendo que es difícil, pero deberían darnos prioridad horaria a todos los esenciales", concluye .

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