Tenía 15 años cuando desapareció el 4 de marzo de 2012 en un camping en la costa de Hudson, Berazategui, a donde había ido a pescar con su papá y dos hermanos. Tiene hipoacusia y se comunica mediante el lenguaje de señas y leyendo los labios. La hipótesis de su familia es que podía haber sido captada por una red de trata de personas.
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Nataly Gonzalo
Tenía 15 años cuando desapareció el 4 de marzo de 2012 en un camping en la costa de Hudson, Berazategui, a donde había ido a pescar con su papá y dos hermanos.
Tiene hipoacusia y se comunica mediante el lenguaje de señas y leyendo los labios.
Estela Gómez recuerda la escena una y otra vez. Ese sábado, Nataly, su hija de 15 años, estaba por irse de camping con su papá, José, y dos de sus hermanos, Víctor y Nando. El plan era ir en bicicleta hasta el río Hudson, en Berazategui, a pescar y pasar la noche. La chica volvió a buscar la mochila que se había olvidado dentro de la casa y su mamá dice que le dio tantos besos que “se la comió”. Tuvieron este diálogo:
−Cuidate mucho− pidió Estela.
−Quedate tranquila, mami: nunca me va a pasar nada− respondió Nataly.
La adolescente no volvió más. Hoy Estela tiene 60 años y la ausencia de su hija es un pozo sin fondo en el centro de su pecho. “Ella es muy alegre, divertida, una chica feliz que hacía reír a todos en la casa con sus ocurrencias”, dice Estela, que es mamá de tres varones y cinco mujeres. La familia vive en Florencio Varela y José, de 64 años, es albañil.

Nataly tiene hipoacusia y su mamá explica que se comunica por lengua de señas, pero que además lee los labios y dice algunas palabras. “¡No sabes cómo decía malas palabras! Clarito. Se le entendía eso”, cuenta, dejando escapar una risa breve.
Desapareció el 4 de marzo de 2013 en aquel camping al que fue con su papá y hermanos. “El domingo mi marido se acostó un ratito a dormir la siesta, los chicos se fueron a ver la pesca y Nataly se quedó sentada al lado de la carpa. Eso habrá sido a eso de las 15.30 o las 16. A las 17, cuando José se levantó, ya no estaba”. Ese día se hizo la denuncia.
La madre explica que, en todos estos años, no hubo avances en la investigación. “Nosotros buscamos por todos lados y nos movimos sin parar. La fiscalía no aportó nada. Ahora tenemos un abogado que está siguiendo la causa”.
Respecto a qué piensa que puede haber pasado con Nataly, Estela cuenta: “Para mí se la llevaron y en el caso está vinculada la policía. Había un prostíbulo ahí cerca y fuimos a investigar, pero una mujer que trabajaba ahí y que nos dijo que nos iba a dar información, después desaparició”.
Nataly tiene una quemadura en su pierna derecha, una cicatriz en su frente, una cicatriz de una intervención quirúrgica de apéndice y otra oblicua de aproximadamente 7 centímetros en la cara anterior de antebrazo derecho. Actualmente hay una recompensa de 1 millón de pesos para quien pueda aportar información sobre su desaparición.
A quién podés llamar si tenés un dato sobre ella:
- Podés escribirle al Ministerio de Seguridad haciendo click en este link o llamando a la línea 134.
- Podés llamar al 911.
- Podés comunicarte con la organización Personas Perdidas por whatsapp al 11.4915.9470
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